Ataque en la provincia de Orellana atribuido a «Comandos de la Frontera”; gobierno de Daniel Noboa declara duelo nacional y promete dar con los responsables
Ecuador se encuentra de duelo nacional tras la trágica muerte de once militares en una emboscada perpetrada el pasado viernes 10 de mayo en la provincia amazónica de Orellana, cerca de la frontera con Colombia. El ataque, atribuido al grupo disidente de las FARC conocido como «Comandos de la Frontera», ocurrió mientras los soldados realizaban un operativo contra la minería ilegal. El gobierno del presidente Daniel Noboa ha condenado el hecho y prometido acciones contundentes.
La lucha contra el crimen organizado y las economías ilícitas en la región fronteriza de Ecuador ha cobrado un alto precio. Once miembros de las Fuerzas Armadas ecuatorianas fueron asesinados y uno resultó herido en una emboscada tendida por presuntos miembros de un grupo disidente de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Un militante del grupo atacante también habría muerto en el enfrentamiento.
Detalles del ataque en Orellana
El violento suceso tuvo lugar el viernes 10 de mayo, cuando una patrulla de aproximadamente 80 soldados participaba en una operación destinada a combatir la minería ilegal en una remota zona de la provincia de Orellana, en la Amazonía ecuatoriana, un área cercana a la porosa frontera con Colombia.
Según informes militares, la emboscada fue ejecutada con explosivos, granadas y armas de fuego, lo que indica un alto nivel de planificación y capacidad bélica por parte de los atacantes. La Fiscalía de Ecuador ha abierto una investigación y ha señalado como responsables a los «Comandos de la Frontera», una facción disidente de las FARC que, tras el acuerdo de paz de 2016 en Colombia, optó por continuar con actividades criminales como el narcotráfico y la minería ilegal en esta estratégica región fronteriza.
Respuesta del gobierno y duelo nacional
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, expresó su condena a través de redes sociales, afirmando: «Encontraremos a los responsables y acabaremos con ellos». En señal de luto y homenaje a los soldados caídos, el gobierno ecuatoriano decretó tres días de duelo nacional a partir del sábado 11 de mayo.
Los cuerpos de los militares serán trasladados a Quito para recibir honores fúnebres en una escuela militar de la capital.
«No descansaremos hasta que los responsables sean juzgados ante la ley y rindan cuentas por este crimen» – Comunicado de las Fuerzas Armadas de Ecuador.
Este ataque subraya los enormes desafíos que enfrenta Ecuador en su frontera norte, donde la minería ilegal no solo causa un grave daño ambiental, sino que también sirve como fuente de financiamiento para grupos armados organizados transnacionales. La porosidad de la frontera y la compleja geografía amazónica dificultan el control estatal y facilitan las operaciones de estas estructuras criminales. La respuesta del Estado ecuatoriano a este grave golpe será crucial para determinar su capacidad de afirmar la soberanía y la seguridad en estas zonas vulnerables.


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