El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha respondido con un desafío directo a la amenaza de Donald Trump de imponer un arancel del 50% a los productos brasileños. «A Brasil se le respeta», sentenció Lula, prometiendo reciprocidad si la medida se concreta, en una escalada verbal que pone a las dos mayores economías del hemisferio al borde de una guerra comercial.
La diplomacia ha dado paso a la confrontación directa entre Brasil y Estados Unidos. La decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de amenazar a Brasil con un arancel punitivo del 50% a partir de agosto ha provocado una reacción airada y desafiante por parte del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha prometido responder con la misma moneda.
El conflicto no tiene raíces puramente económicas. Trump vinculó explícitamente su amenaza a lo que denominó una «cacería de brujas» contra su aliado político, el expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta un juicio en Brasil por un presunto intento de golpe de Estado. «¡Dejen en paz a Bolsonaro!», escribió Trump en una carta dirigida a Lula, calificando el proceso judicial como una «vergüenza internacional».
La Respuesta de Lula: Soberanía y Datos Económicos
La respuesta del presidente brasileño fue contundente y se difundió a través de múltiples canales, dejando clara su postura de no aceptar lo que considera una injerencia en los asuntos internos de su país.
«Si él nos cobra el 50%, le cobraremos el 50%. A Brasil se le respeta. Somos un país soberano con instituciones independientes que no aceptará ser tutelado por nadie».
Además de defender la soberanía de las instituciones brasileñas, Lula atacó el argumento económico de Trump, señalando que es falaz. «Él alega que Estados Unidos tiene un déficit con Brasil, pero no es cierto», afirmó Lula, presentando cifras que indican lo contrario :
- En 2023, Brasil tuvo un déficit comercial de 7.000 millones de dólares con Estados Unidos.
- En los últimos 15 años, el déficit acumulado de Brasil con EE.UU. asciende a 410.000 millones de dólares.
«¿Nadie en el Tesoro le explicó esto antes de que escribiera esa absurda carta?», cuestionó irónicamente el mandatario brasileño.
Un Conflicto con Múltiples Frentes
Esta disputa comercial y política tiene profundas implicaciones tanto para la región como para el equilibrio global:
- Politización del Comercio: La decisión de Trump de usar aranceles como herramienta para presionar en un asunto judicial interno de otro país establece un precedente peligroso en las relaciones internacionales.
- Impacto en la Economía Brasileña: Aunque Brasil podría buscar mercados alternativos, un arancel del 50% a sus exportaciones hacia uno de sus principales socios comerciales tendría un impacto severo en su industria y empleo. Los productos afectados no fueron especificados, generando una incertidumbre generalizada.
- Tensión Geopolítica (BRICS): La medida de Trump también es vista por analistas como una respuesta al fortalecimiento de Brasil dentro del bloque BRICS (junto a Rusia, India, China y Sudáfrica), que Washington percibe como un contrapeso a su influencia global y una amenaza al estatus del dólar.
Mientras Jair Bolsonaro celebró la «nota de Trump» como una muestra de apoyo contra la «persecución política», el establishment político y empresarial de Brasil ha cerrado filas en su mayoría con el gobierno de Lula, calificando la amenaza de inaceptable. El mundo ahora espera para ver si Trump materializa su amenaza o si se trata de una táctica de negociación extrema, y cómo responderá Brasil si los aranceles se convierten en una realidad.


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