Al cumplirse 100 días de su elección, el papa León XIV comienza a delinear un pontificado que conjuga serenidad, continuidad y un aire de sobriedad que contrasta con el estilo espontáneo de Francisco.
Durante una celebración jubilar, sorprendió a miles de jóvenes al recorrer en papamóvil la Plaza de San Pedro, gesto que evocó a su predecesor. Sin embargo, su mensaje fue propio: exhortar a los jóvenes a ser “sal de la tierra y luz del mundo”, difundiendo fe, esperanza y paz.
Un estilo deliberado y reservado
León XIV ha insistido en que no quiere un papado centrado en su figura. Su frase inicial lo resume: “Los papas van y vienen, pero la Curia permanece”.
Lejos de las improvisaciones, evita ruedas de prensa y entrevistas extensas. Vaticanos lo describen como una “lluvia serena”, un liderazgo que busca unidad sin estridencias.
Continuidad con Francisco
Pese a la diferencia de tono, el nuevo pontífice ha consolidado varias de las reformas de Francisco:
- Impulso ambiental con la primera misa ecológica.
- Construcción de un campo solar de 430 hectáreas para convertir al Vaticano en el primer Estado carbono neutral.
- Ajustes en normas de transparencia financiera.
- Confirmación de la declaración de John Henry Newman como doctor de la Iglesia.
Se trata de gestos que consolidan un camino ya iniciado, pero sin protagonismos.
León XIV, un papa agustino
Definido como “hijo de san Agustín”, su espiritualidad está marcada por la tradición agustiniana: vida comunitaria, búsqueda de la verdad y oración. Su trayectoria como prior general de los agustinos explica gran parte de su estilo sobrio y contemplativo.
Identidad misionera en América Latina
Su experiencia pastoral en Chiclayo, Perú, donde fue obispo desde 2014, y su paso por la Comisión Pontificia para América Latina lo vinculan con la visión misionera y periférica de Francisco.
Como señala Emilce Cuda, secretaria de dicha comisión: “Es la encarnación de la unidad en la diferencia, porque viene del centro, pero vive en la periferia”.
Un pontificado sin prisa
A los 69 años, León XIV parece más enfocado en consolidar que en innovar. Sin grandes viajes ni nombramientos, su estilo es el de un papa que privilegia la unidad, la tradición y la serenidad.
Su papado en estos primeros meses se perfila como un tiempo de continuidad con Francisco, pero con un tono propio: más reservado, agustiniano y profundamente misionero.


TE PODRÍA INTERESAR