La Unión Europea aprueba el 19º paquete de sanciones contra Rusia

Europa endurece su postura: el nuevo paquete de sanciones prohíbe el gas ruso y golpea la red marítima que el Kremlin usa para evadir restricciones.

La Unión Europea aprueba el 19º paquete de sanciones contra Rusia
Los 27 países de la UE avalan nuevas sanciones que incluyen el veto total al gas ruso en 2026 y medidas contra buques de la flota en la sombra de Moscú.

El bloque europeo dio un paso histórico en su estrategia de presión económica contra Moscú. Este miércoles, los 27 Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron un consenso para aprobar el 19º paquete de sanciones contra Rusia, luego de que Eslovaquia levantara su veto tras intensas negociaciones diplomáticas. El anuncio fue hecho por el ministro de Exteriores de Países Bajos, David van Weel, quien celebró el acuerdo como una muestra de unidad frente a la guerra en Ucrania.

Europa acelera el fin del gas ruso

Entre las medidas más destacadas se encuentra la prohibición total de las importaciones de gas natural ruso para 2026, un año antes de lo previsto. Con esta decisión, Bruselas busca romper definitivamente su dependencia energética del Kremlin, una de las principales lecciones que dejó la crisis de 2022.

Según fuentes comunitarias, varios países del este, incluidos Alemania, Hungría y Eslovaquia, habían pedido más tiempo para completar la transición energética, pero finalmente aceptaron el compromiso bajo presión política y económica. Esta medida no solo redefine la política energética europea, sino que consolida la voluntad del bloque de liderar la independencia energética global frente a regímenes autoritarios.

Golpe a la flota en la sombra de Moscú

El nuevo paquete también sanciona a 117 buques petroleros vinculados con la llamada “flota en la sombra”, utilizada por Rusia para evadir los embargos occidentales mediante transferencias encubiertas de crudo en aguas internacionales.

Estas embarcaciones, registradas bajo banderas de conveniencia, operan con seguros y compañías intermediarias fuera del control europeo, lo que ha dificultado su rastreo. Con esta medida, Bruselas busca frenar uno de los canales más lucrativos para el financiamiento de la guerra.

Un acuerdo tras intensas negociaciones diplomáticas

El consenso no fue fácil. Durante semanas, Eslovaquia mantuvo su bloqueo argumentando que las nuevas restricciones afectarían su seguridad energética. Sin embargo, tras recibir garantías sobre apoyo financiero y suministro alternativo, el gobierno eslovaco levantó su reserva, permitiendo que el paquete fuera sometido al procedimiento de aprobación por escrito.

Según un comunicado de la presidencia europea, si no se presentan objeciones, las sanciones entrarán en vigor este jueves a las 8:00 hora local. Esta decisión demuestra la capacidad del bloque para superar las divisiones internas cuando los intereses geopolíticos lo exigen.

Más sanciones personales y financieras

El documento incluye también nuevas restricciones a entidades financieras rusas y sanciones personales contra empresarios, funcionarios y organizaciones vinculadas al aparato estatal y militar de Moscú.

Desde 2022, la UE ha impuesto más de 23 mil sanciones individuales y sectoriales, según datos de la base Castellum.AI, lo que convierte al régimen de castigos contra Rusia en el más amplio de la historia moderna. El objetivo es asfixiar progresivamente los recursos financieros del Kremlin y debilitar su capacidad de continuar la ofensiva en Ucrania.

Rusia acusa a Occidente de sabotear la economía mundial

El presidente ruso, Vladímir Putin, respondió señalando que las sanciones occidentales forman parte de una “estrategia de contención a largo plazo” contra su país. Según el mandatario, las medidas de la UE no solo golpean a la economía rusa, sino también a la estabilidad del comercio global, afectando los precios de la energía y los alimentos.

“Occidente se está castigando a sí mismo”, afirmó Putin en un mensaje televisado desde Moscú. Para el Kremlin, las sanciones son un reflejo del temor de Occidente a perder influencia en el nuevo orden mundial que Rusia busca consolidar junto con China, India e Irán.

Un futuro incierto en la guerra económica

A tres años del inicio de la invasión rusa en Ucrania, el conflicto ha dejado no solo consecuencias humanitarias devastadoras, sino también una reconfiguración total del sistema económico internacional. Mientras la Unión Europea busca reducir su exposición a los recursos energéticos rusos, Moscú profundiza sus alianzas con Asia y África.

El nuevo paquete de sanciones refuerza la línea dura de Bruselas, pero también deja abierta la pregunta de si esta guerra económica encontrará algún día un punto de equilibrio. Lo cierto es que, en medio de la incertidumbre, la UE se consolida como una potencia geopolítica decidida a no ceder ante las presiones del Kremlin.

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