El fin de la calma en Gaza tras tres semanas de tregua
El sonido de las explosiones volvió a sacudir la ciudad de Gaza este martes, rompiendo la frágil calma que se había mantenido durante tres semanas. Aviones israelíes lanzaron una serie de ataques aéreos en respuesta a lo que el primer ministro Benjamin Netanyahu calificó como una “violación del alto el fuego” por parte del grupo islamista Hamas.
Los bombardeos impactaron una zona cercana al hospital de Shifa, el más grande que continúa operando en el norte del enclave. Según reportes de Defensa Civil, al menos dos personas murieron y cuatro resultaron heridas, entre ellas un niño y un bebé. La violencia resurgió en un momento en que miles de civiles intentaban recuperar una apariencia de normalidad en medio de los escombros.
Netanyahu ordena “ataques poderosos” tras acusar a Hamas
Desde Jerusalén, la oficina del primer ministro israelí emitió un comunicado en el que se instruía al ejército llevar a cabo “ataques poderosos” sobre objetivos específicos en Gaza. Aunque no se detallaron los motivos precisos de la ofensiva, un oficial del ejército afirmó que Hamas habría perpetrado un ataque armado contra las fuerzas israelíes en una zona bajo control de Israel.
“Se trata de otra flagrante violación del alto el fuego”, declaró el oficial, justificando la respuesta militar. El ejército israelí, sin embargo, no ofreció comentarios públicos sobre la operación ni confirmó los lugares exactos de los bombardeos.
Gaza: el hospital de Shifa, epicentro del horror y la esperanza
El hospital de Shifa, símbolo de la resistencia médica en medio del conflicto, volvió a ser testigo de la tragedia. Los equipos de emergencia trabajaron entre los restos de una vivienda alcanzada por los misiles. Mahmud Basal, portavoz de Defensa Civil, confirmó que entre los heridos se encontraban un niño y un bebé, víctimas colaterales de una guerra que no da tregua.
En las calles del barrio de al Sabra, al sur de Gaza, los sobrevivientes narraban el caos. “Solo escuchamos el estruendo y después los gritos”, dijo un residente. “Pensamos que la tregua duraría más, pero en Gaza la paz siempre es temporal.”
Hamas niega responsabilidad y ratifica el alto el fuego
A través de un comunicado, el movimiento Hamas negó haber participado en el tiroteo que provocó la respuesta israelí. “Hamas afirma no tener ninguna conexión con el incidente en Rafah y reafirma su compromiso con el acuerdo de alto el fuego”, se lee en la declaración.
La postura del grupo palestino busca mantener abierta la posibilidad de retomar las negociaciones mediadas por actores internacionales, que intentan sostener un cese de hostilidades en medio de la devastación humanitaria. No obstante, los hechos de las últimas horas podrían poner en riesgo ese frágil equilibrio.
Un conflicto atrapado entre acusaciones y sufrimiento civil
Los ataques de este martes recuerdan que el conflicto entre Israel y Hamas sigue marcado por la desconfianza mutua. Cada violación —real o percibida— al alto el fuego reaviva el ciclo de represalias, dejando a la población civil como la más afectada.
Mientras los gobiernos discuten sobre responsabilidades y acuerdos, miles de familias en Gaza viven sin electricidad, con hospitales saturados y escasez de alimentos. En los refugios improvisados, los niños preguntan cuándo volverán a dormir sin miedo. Los adultos, sin respuestas, solo piden que esta vez la tregua no se pierda por completo.
La tensión internacional ante la nueva escalada
Las reacciones internacionales no se hicieron esperar. Diversos gobiernos y organizaciones humanitarias han expresado preocupación por la reanudación de los ataques y el posible colapso del alto el fuego. Sin embargo, la falta de claridad sobre lo ocurrido en Rafah mantiene en duda la versión que cada parte sostiene.
En las últimas semanas, la comunidad internacional había celebrado la tregua como un avance hacia la estabilidad, pero los recientes hechos demuestran que la paz en Medio Oriente sigue siendo frágil, volátil y constantemente amenazada por la desconfianza política y militar.
El costo humano de un conflicto interminable
Para los habitantes de Gaza, la esperanza se ha convertido en resistencia. Cada ataque deja no solo escombros, sino también cicatrices que se acumulan año tras año. Las familias lloran a sus muertos mientras intentan sobrevivir entre los restos de sus hogares. La vida en el enclave se ha vuelto una sucesión de pérdidas, interrumpida solo por breves momentos de tregua que se desvanecen con el primer estallido.
En este nuevo episodio de violencia, el eco de las sirenas y los lamentos resuena sobre las ruinas del hospital de Shifa, recordando que en Gaza, la guerra nunca termina del todo.


TE PODRÍA INTERESAR