Durante el conflicto armado de 12 días entre Irán e Israel, numerosos ataques cruzados dejaron un saldo devastador, principalmente en suelo iraní. Sin embargo, medios internacionales han revelado que el gobierno israelí ha censurado gran parte de los daños sufridos en Tel Aviv y otras regiones, en un intento por controlar la narrativa pública y evitar pánico interno.
Sirenas en Tel Aviv y censura oficial
La noche del 13 de junio marcó el inicio de un nuevo capítulo del conflicto: sirenas antiaéreas sonaron en la ciudad de Ramat Gan, en las afueras de Tel Aviv, minutos antes de que un misil balístico iraní impactara en la zona. Una mujer de 74 años murió y varios edificios quedaron en ruinas, pero las autoridades apenas informaron al respecto.
La Oficina de Censura de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) prohibió a los medios publicar imágenes de ataques cerca de instalaciones estratégicas o militares, dificultando el acceso a la información real sobre los daños.
36 sitios impactados
Según el medio France 24, al menos 36 objetivos en Israel fueron impactados por misiles iraníes, entre ellos instalaciones militares, edificios residenciales y centros científicos.
Aunque Irán lanzó más de 500 misiles durante el conflicto, con al menos 50 alcanzando blancos directos, el gobierno de Netanyahu ha minimizado la magnitud del daño, pese a la evidencia en redes sociales y medios independientes.
Impactos en instalaciones militares israelíes
Uno de los ataques más significativos ocurrió el 17 de junio, cuando un misil impactó en el campamento Moshe Dayan, al norte de Tel Aviv, a metros de la sede del Mossad y la Unidad 8200. Imágenes filtradas muestran daños en la estructura, pero no hubo declaración oficial.
Asimismo, misiles alcanzaron el barrio de Kariya, donde se encuentra el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor del Ejército israelí. Un reportero de Fox News que cubría el ataque en vivo fue interrumpido, y su cámara forzada a apuntar al suelo. El video nunca fue difundido en canales oficiales.
Daños en infraestructura, refinerías y centros científicos
Los ataques iraníes no solo se dirigieron a blancos militares. El Instituto Científico Wiseman en Rakhovot fue dañado el 14 de junio, dejando inutilizables 45 laboratorios. Los costos de reconstrucción ascienden a cientos de millones de euros.
Ese mismo día, dos misiles impactaron una refinería de petróleo en Haifa, administrada por Bazán. La compañía suspendió operaciones por dos semanas y reportó daños de hasta 200 millones de dólares. Tres empleados fallecieron en el siniestro.
Israelíes exigen compensación
Los ataques dejaron cerca de 3,500 heridos y al menos 30 muertos en Israel, según el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional. Además, más de 41,000 personas han solicitado indemnizaciones ante la Autoridad Tributaria de Israel, una cifra que, aunque significativa, es menor frente a las pérdidas iraníes.
¿Por qué se censura la información?
La censura forma parte del protocolo de seguridad del Ejército israelí, que busca evitar revelar vulnerabilidades a enemigos externos. Según las directrices actualizadas en mayo, todos los medios están obligados a compartir información sobre “consecuencias de ataques enemigos” con la Oficina de Censura antes de publicarla.
La estrategia de silencio se enfoca especialmente en ocultar daños a infraestructura militar o estratégica, con el fin de preservar la percepción de fuerza y control ante la población y la comunidad internacional.
Mientras Israel ha intentado ocultar los efectos de los ataques de la guerra de 12 días, Irán ha sido mucho más golpeado. De acuerdo con cifras oficiales, casi 1,000 iraníes murieron y más de 4,700 resultaron heridos tras los ataques israelíes.
El experto Moshe Elaad estima que el costo de reconstrucción en Irán podría superar los 500 mil millones de dólares, en medio de una economía asfixiada por sanciones y fuga de capitales.
