El 20 de enero de 2025, cuando Donald Trump asuma la presidencia de Estados Unidos nuevamente, se espera que su gobierno lance una de las operaciones de deportación más grandes de la historia reciente del país. Un proceso que afectaría a millones de inmigrantes, principalmente aquellos que viven en el país sin estatus legal o bajo protecciones temporales.
Con un enfoque agresivo hacia la inmigración, Trump busca revertir algunas de las políticas de su sucesor, Joe Biden, y aplicar su visión sobre la seguridad fronteriza y la soberanía nacional. Sin embargo, este tipo de medidas podría dividir aún más a la sociedad estadounidense, afectando no solo a inmigrantes, sino también a sus familias y a importantes sectores de la economía.
¿Quiénes Serían Afectados por la Deportación Masiva?
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en 2022 había aproximadamente 11 millones de inmigrantes ilegales en EE. UU., y la cifra ha aumentado a entre 13 y 14 millones en 2024. Trump ha señalado que uno de sus principales objetivos será la expulsión de aquellos que carecen de estatus legal, sin importar el tiempo que hayan vivido en el país.
Entre estos, muchos inmigrantes se benefician de programas de protección temporal como el Estatus de Protección Temporal (TPS) o el programa DACA, destinado a los llamados «Dreamers». A pesar de la legalidad temporal de estos programas, Trump ha mostrado su intención de poner fin a estos beneficios, algo que ya intentó sin éxito durante su primer mandato.
¿Dónde Viven los Inmigrantes sin Estatus Legal?
Los inmigrantes que carecen de estatus legal se concentran principalmente en los estados más grandes y diversos de EE. UU. Según el Centro de Estudios Migratorios, California tiene la mayor población de inmigrantes ilegales, con alrededor de 2,2 millones en 2022. Le siguen Texas (1,8 millones), Florida (936.000) y Nueva York (672.000). Además, California, Nueva York, Nueva Jersey e Illinois, son conocidos por sus políticas «santuario», que limitan la cooperación con las autoridades federales de inmigración.
Se estima que casi la mitad de los inmigrantes ilegales (alrededor de 5 millones) vive en estos estados «santuario», donde las autoridades locales son más reacias a colaborar con el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). Estos estados y ciudades se han convertido en refugios para muchos inmigrantes, proporcionando una sensación de seguridad en un entorno migratorio cada vez más hostil.
¿De Dónde Vienen los Inmigrantes sin Estatus Legal?
El origen de los inmigrantes indocumentados es diverso, pero una gran parte proviene de América Latina. En 2022, casi la mitad de los inmigrantes ilegales en EE. UU. eran de México, con 4,8 millones de personas en esta categoría. A continuación, se encuentran países como Guatemala, El Salvador, Honduras, Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, que también han sido fuentes importantes de inmigración ilegal en los últimos años.
Este patrón migratorio ha sido impulsado por diversas razones, como la violencia, la pobreza extrema y la falta de oportunidades en sus países de origen. Muchos de estos inmigrantes han cruzado la frontera sur de EE. UU. buscando un futuro mejor para ellos y sus familias.
Impacto en la Fuerza Laboral de EE. UU.
Una parte significativa de la población inmigrante indocumentada trabaja en EE. UU., especialmente en sectores clave de la economía como la agricultura, la construcción y los servicios. Según estimaciones del DHS, alrededor de 8,7 millones de los 11 millones de inmigrantes ilegales en 2022 estaban en edad de trabajar (entre 18 y 54 años).
Los trabajadores agrícolas son una de las principales preocupaciones de los grupos que defienden los derechos de los inmigrantes. Argumentan que la deportación masiva de inmigrantes ilegales afectaría gravemente la cadena de suministro de alimentos en el país, dado que muchos de estos trabajadores son fundamentales para la producción agrícola.
El Futuro de los Inmigrantes con Estatus Temporal
Los inmigrantes que se benefician de programas como el TPS o DACA son particularmente vulnerables en este contexto. A pesar de que estos programas brindan protecciones temporales, Trump ha expresado su intención de acabar con ellos. Esto afectaría a cientos de miles de personas, incluidos los llamados «Dreamers», que llegaron a EE. UU. cuando eran niños y han vivido allí durante la mayor parte de su vida.
El TPS otorga alivio temporal de la deportación y acceso a permisos de trabajo a personas de países afectados por desastres naturales o conflictos armados. Trump intentó eliminar este programa durante su primer mandato, pero la decisión fue bloqueada por los tribunales. Sin embargo, se espera que reintente esta medida en su segundo mandato, generando una nueva ola de incertidumbre para millones de inmigrantes.
La Propuesta de Trump: Un Regreso a la Deportación Masiva
Trump ha prometido que, al asumir el cargo, pondrá fin a las políticas de «puertas abiertas» de la administración Biden, lo que incluye la restauración de medidas estrictas contra la inmigración ilegal. La deportación masiva podría llevar a la separación de familias y al desmantelamiento de comunidades enteras. La gran pregunta es si estas políticas serán efectivas o si, como en su primer mandato, enfrentarán obstáculos judiciales.
En resumen, la inmigración ilegal en EE. UU. es un tema complejo y polarizador que afecta a millones de personas, y la posibilidad de una deportación masiva es una amenaza real para muchos de ellos. La situación está lejos de ser resuelta, y solo el tiempo dirá cómo se desarrollarán los eventos.
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