Presupuesto de Illinois de $55.2MM enfrenta críticas de Civic Federation por uso de «barridos de fondos» y proceso opaco. Impacto en Chicago y el Medio Oeste. Descubre por qué te importa.
El recién aprobado presupuesto de $55.2 mil millones de Illinois para el año fiscal 2026 ha desatado una ola de críticas por parte de la Civic Federation, una influyente organización no partidista de investigación gubernamental. Su presidente, Joe Ferguson, lo ha calificado de «incompleto» y de ser un mero «presupuesto de mantenimiento», señalando el problemático uso de «barridos de fondos» y una alarmante falta de transparencia en su aprobación.
El masivo presupuesto estatal de Illinois, que asciende a $55.2 mil millones y fue enviado al Gobernador JB Pritzker el pasado 31 de mayo, está en el ojo del huracán. Aunque el plan fiscal busca aumentar los ingresos en $1 mil millones y eleva el gasto en más de $2 mil millones en comparación con el año fiscal actual, las tácticas utilizadas para equilibrar las cuentas han generado serias preocupaciones.
Críticas de la Civic Federation: “barridos de fondos» y presupuesto “incompleto»
Joe Ferguson, presidente de la Civic Federation, con sede en Chicago, no ha escatimado en críticas. En declaraciones a Capitol News Illinois, Ferguson describió el presupuesto como «incompleto» y un simple «presupuesto de mantenimiento» que elude abordar los problemas estructurales de fondo del estado.
Una de las principales preocupaciones de Ferguson es el uso de al menos $271 millones en «barridos de fondos» (fund sweeps) para equilibrar el fondo de ingresos generales. Esta práctica consiste en que los legisladores tomen dinero de fondos estatales menos conocidos o subutilizados, que están destinados a propósitos específicos, para cubrir déficits en el presupuesto general. Por ejemplo, el presupuesto actual detiene la transferencia final de los ingresos del impuesto sobre las ventas de combustible de motor al fondo de carreteras, liberando $171 millones para el gasto general en el año fiscal 2026, pero retrasando la financiación de proyectos de construcción de carreteras muy necesarios.
Además, el presupuesto suspende por un año la transferencia mensual al «fondo para emergencias» (rainy day fund), lo que libera otros $45 millones para uso general. Ferguson considera esta decisión «absolutamente un error» y «preocupante», argumentando que este fondo de reserva debería seguir creciendo, especialmente ante posibles impactos federales adversos y los problemas fiscales del sistema de tránsito del estado.
Ferguson advierte que depender de estos «barridos de fondos» y otras maniobras contables a corto plazo solo dificultará la elaboración de presupuestos futuros, especialmente si surge una crisis económica o recortes federales significativos, como los que se temen para Medicaid.
Falta de transparencia en el proceso legislativo
Otro punto fuertemente criticado por la Civic Federation es la opacidad y la prisa con la que se aprobó el presupuesto. El plan de gastos, de más de 3,300 páginas, fue presentado por los demócratas apenas unas 24 horas antes de su votación en la Asamblea General, mientras que el plan fiscal de $1 mil millones se presentó solo unas cinco horas antes de la votación.
«Fue caótico, no transparente –incluso para los legisladores que tuvieron que votarlo– y realmente no es la forma en que queremos llevar a cabo este asunto, especialmente en un momento sensible.» – Joe Ferguson, Presidente de la Civic Federation.
Esta falta de tiempo para una revisión adecuada por parte de los legisladores y el público ha sido calificada como inaceptable. De hecho, un grupo de legisladores conservadores, el Illinois Freedom Caucus, ha interpuesto una demanda en el Condado de Sangamon argumentando que el proceso fue ilegal al no leerse las enmiendas presupuestarias en tres días distintos en cada cámara, como, según ellos, lo exige la constitución estatal. Si bien la constitución requiere tres lecturas para un proyecto de ley, la aplicación a enmiendas sustanciales introducidas a última hora es un área de debate legal, aunque la Corte Suprema ha tendido a dar amplia autoridad a la Asamblea General para enmendar proyectos de ley.
Impacto potencial en Chicago y el Medio Oeste
Aunque el presupuesto es estatal, sus implicaciones se sienten con fuerza en Chicago, el motor económico de Illinois y una de las principales ciudades del Medio Oeste. Decisiones como el retraso en la financiación de infraestructuras viales o la vulnerabilidad ante recortes federales en programas sociales como Medicaid tienen un impacto directo en los servicios y la calidad de vida de los residentes de Chicago y sus alrededores. La estabilidad fiscal de Illinois es crucial para la confianza de los inversores y el desarrollo económico de toda la región.
El presupuesto también contempla aumentos en el gasto para hospitales de la red de seguridad y centros de salud calificados federalmente, muchos de los cuales son vitales para las comunidades desatendidas de Chicago. Sin embargo, la dependencia de tácticas fiscales a corto plazo podría poner en riesgo la sostenibilidad de esta financiación en el futuro.
Mientras el Gobernador Pritzker defiende el presupuesto como equilibrado y basado en los ingresos conocidos al momento de su aprobación , las críticas de organizaciones como la Civic Federation plantean serias dudas sobre su solidez a largo plazo y la salud fiscal de Illinois.


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