El huracán Melissa ha dejado un saldo trágico en el Caribe, provocando decenas de muertos e inundaciones cuantiosas, según informaron las autoridades de la región. La tormenta, que alcanzó categoría 5 al tocar tierra en Jamaica, se convirtió en la más potente en 90 años en impactar la isla. Tras su paso, Melissa continuó su avance hacia Cuba, donde tocó tierra con vientos sostenidos de 195 km/h, causando destrucción y desplazamiento de miles de personas.
Hasta el momento, se reportan alrededor de 30 fallecimientos en la región: 23 en Haití, 3 en Jamaica, 3 en Panamá y 1 en República Dominicana, mientras la tormenta continúa afectando el este de Cuba.
Impacto en Jamaica y Haití
Melissa llegó a Jamaica el martes como un huracán categoría 5, dejando fuertes ráfagas de viento y lluvias torrenciales. El paso de la tormenta provocó derrumbes, inundaciones y cortes de electricidad, además de la pérdida de vidas humanas.
En Haití, la situación también ha sido crítica: hasta este miércoles se contabilizan 23 muertos debido a deslaves, inundaciones y estructuras colapsadas. Las autoridades locales continúan evaluando los daños y realizando rescates en las zonas más afectadas.
Daños y evacuaciones en Cuba
Al llegar a Cuba, Melissa causó inundaciones generalizadas, caída de árboles y postes eléctricos, así como daños en viviendas y hoteles. La ciudad de Santiago de Cuba, una de las más afectadas, registró calles anegadas y derrumbes de estructuras.
El presidente Miguel Díaz-Canel compartió un primer balance de la situación:
“Ha sido una madrugada muy compleja. Daños cuantiosos, y aún el huracán Melissa sigue sobre territorio cubano. Pido a nuestro pueblo no confiarse, mantener la disciplina y continuar a buen resguardado. En cuanto las condiciones lo permitan vamos a la recuperación. Estamos listos”.
Un periodista de la AFP constató que ventanas, paneles y otras estructuras de un hotel fueron dañadas por los fuertes vientos, mientras los ocupantes permanecían resguardados en su interior.
Medidas de prevención y seguridad
Para minimizar riesgos, las autoridades cubanas evacuaron a unas 735,000 personas, principalmente en las provincias de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo. Además, la empresa cubana de electricidad desconectó de manera preventiva el Sistema Eléctrico Nacional en Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo para evitar accidentes y daños mayores.
Los ciudadanos compartieron sus experiencias en redes sociales, describiendo la destrucción y las inundaciones en sus barrios:
“Se derrumbó una casa en Mariana de la Torre, por favor Dios mío”, alertó un poblador.
“Nos estamos inundando todos aquí”, reportó otra residente de Santiago de Cuba.
Perspectivas y recuperación
Aunque Melissa ha disminuido ligeramente su intensidad al tocar Cuba, las autoridades continúan alertando a la población sobre los riesgos de nuevas inundaciones y daños estructurales. La prioridad inmediata es rescatar a personas en zonas vulnerables y asegurar los servicios básicos, mientras se evalúa la magnitud de los daños materiales.
Se espera que, una vez que la tormenta ceda, se inicie un proceso de recuperación y reconstrucción, que incluirá reparación de viviendas, restablecimiento del suministro eléctrico y atención a los damnificados.
El huracán Melissa ha dejado una trágica huella en el Caribe, causando decenas de muertes, destrucción de viviendas e inundaciones masivas. Jamaica y Haití sufrieron los peores impactos iniciales, mientras Cuba enfrenta los efectos continuos de la tormenta en su territorio oriental.
La respuesta de los gobiernos y las medidas preventivas han sido clave para reducir pérdidas humanas, pero la región ahora enfrenta el reto de la recuperación tras el paso de una de las tormentas más poderosas en décadas. La coordinación entre autoridades y población será determinante para superar la emergencia y restaurar la normalidad en las zonas afectadas.


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