En medio de una jornada electoral marcada por la tensión y la expectativa, Gustavo Petro, presidente de Colombia, encendió el debate al solicitar públicamente que se postergue el cierre de las mesas de votación en la consulta del Pacto Histórico, prevista por ley hasta las 4:00 p. m.
La petición, publicada en su cuenta de X (antes Twitter), llegó acompañada de una frase que rápidamente se volvió tendencia:
“El registrador debería postergar la hora de cierre de las mesas, dada la enorme afluencia de la ciudadanía”.
Sin embargo, diversos reportes en medios y redes sociales señalaron una baja participación real en varios puntos del país.
La consulta definirá el candidato presidencial de la coalición de izquierda, así como las listas al Senado y a la Cámara de Representantes.
Un llamado desde la Presidencia que divide opiniones
La propuesta de Petro generó una ola inmediata de reacciones. Mientras sus simpatizantes defendieron la idea de garantizar el voto de todos los ciudadanos, la oposición acusó al mandatario de pretender alterar el marco electoral.
A su solicitud se sumó oficialmente el Pacto Histórico, que pidió ampliar la jornada hasta las 5:00 p. m., argumentando problemas logísticos, demoras en la apertura de mesas e insuficiencia de personal en varios municipios.
El registrador nacional, Hernán Penagos, respondió con firmeza: las mesas solo podrán atender a quienes estén en la fila antes de las 4:00 p. m., como lo establece el Código Electoral colombiano (Decreto Ley 2241 de 1986). “A esa hora se cierran las mesas, y solo votarán quienes ya estén esperando. No se ampliará el horario”, subrayó.
Una comparación con el modelo venezolano
El debate traspasó fronteras digitales y políticas. Algunos usuarios recordaron que, en Venezuela, los centros de votación permanecen abiertos mientras haya personas en fila, lo que en su momento dio pie a prácticas conocidas como la “operación remate”, mediante las cuales el chavismo movilizaba votantes a última hora.
En Colombia, sin embargo, el cierre de urnas está reglamentado y su modificación requeriría un decreto o una decisión judicial, lo que hace improbable un cambio de último minuto.
Participación más baja de lo previsto
Hacia el mediodía, el registrador Penagos informó que solo 307.000 ciudadanos habían votado, una cifra muy inferior a los 3,5 millones proyectados por la coalición.
El proceso, que enfrenta la desmovilización de las bases tras el retiro del precandidato Daniel Quintero, tiene como protagonistas a Carolina Corcho e Iván Cepeda, quienes compiten por la candidatura presidencial del Pacto Histórico.
“En algunos puestos con alta afluencia se ordenó fraccionar las mesas para agilizar la jornada”, precisó Penagos, intentando calmar los reclamos de congestión.
Una jornada entre la legalidad y la tensión política
El llamado de Petro se suma a una serie de controversias institucionales en las que el mandatario ha intervenido públicamente en procesos electorales o decisiones judiciales. Analistas consideran que su mensaje busca movilizar simbólicamente al electorado ante los bajos niveles de participación, más que lograr una modificación real del horario.
A medida que avance el escrutinio, se espera que el mandatario y su coalición enfrenten un nuevo capítulo de críticas sobre el respeto a la independencia electoral, un tema que podría influir en las presidenciales de 2026.


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