En las calles, el murmullo de la ciudad se mezclaba con una creciente indignación. Un grupo de familias de rehenes que permanecen secuestrados en Gaza lanzó un llamado urgente: una huelga general en todo Israel el próximo domingo. La protesta busca frenar el plan del primer ministro, Benjamín Netanyahu, de ampliar la ofensiva militar y tomar el control de la ciudad de Gaza, donde viven casi un millón de personas.
Para los familiares, esta estrategia no solo es peligrosa, sino letal para los 20 rehenes que, según reportes, siguen con vida en el enclave palestino. “El próximo domingo pararemos y diremos: ‘Basta, paren la guerra, devuelvan a los rehenes’. Está en nuestras manos”, afirmó Reut Recht-Edri, madre de un joven asesinado por Hamás en el festival de música Nova.
Una protesta que une a la oposición
El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, no tardó en respaldar la convocatoria. En un mensaje en X, declaró: “La llamada de las familias de los secuestrados a cerrar la economía es justificada y apropiada”. Su apoyo, lejos de ser simbólico, busca sumar fuerzas para presionar al gobierno en un momento en que las críticas internas crecen.
También Yair Golan, líder del Partido Demócrata y figura de la izquierda israelí, anunció la adhesión de su movimiento a la huelga. En un mensaje dirigido a la ciudadanía, pidió: “No debemos continuar con nuestra vida cotidiana sin prestar atención a nuestros hermanos y hermanas en Gaza. No podemos permanecer en silencio ante esta realidad”.
Un paro que apunta al corazón de la economía
La huelga general busca no solo enviar un mensaje político, sino detener el funcionamiento del país para obligar al gabinete de Netanyahu a replantear su plan. Según el canal 12 israelí, los organizadores ya tienen prevista una reunión con la Federación de Sindicatos de Trabajadores para sumar el respaldo de uno de los actores más influyentes del país.
Para los impulsores de la protesta, la clave está en detener la escalada antes de que sea irreversible. “Si avanzan hacia la ciudad de Gaza, los rehenes no tendrán ninguna posibilidad de sobrevivir”, aseguran.
Gaza, un epicentro bajo asedio
La ciudad de Gaza se ha convertido en el centro de la estrategia militar israelí. Tomar la capital del enclave implicaría un control territorial que, según Netanyahu, es necesario para derrotar a Hamás. Sin embargo, organizaciones humanitarias y defensores de derechos humanos advierten que la operación podría desencadenar una crisis humanitaria aún mayor.
Las familias de los rehenes insisten en que cualquier operación militar debe ir acompañada de negociaciones que prioricen la vida de quienes siguen cautivos. Para ellas, cada día cuenta y cada decisión política tiene un impacto directo en la supervivencia de sus seres queridos.
Lo que puede ocurrir el domingo
Si la huelga general logra el respaldo de los sindicatos y la oposición, Israel podría experimentar una paralización significativa. El paro afectaría desde el transporte público hasta sectores estratégicos como el comercio y la educación.
Los organizadores esperan que la presión interna, sumada a la creciente atención internacional, logre frenar el plan de Netanyahu antes de que se ejecute.
En Tel Aviv, mientras los cafés cierran más temprano y las conversaciones giran en torno a la protesta, la sensación de urgencia es palpable. El domingo, Israel podría detenerse no solo por una huelga, sino como un grito colectivo por la vida.


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