Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha puesto sobre la mesa su condición irrenunciable para apoyar los Presupuestos Generales del Estado: la creación de una «financiación singular» para Cataluña que le permita recaudar el 100% de sus impuestos, una exigencia que pone al Gobierno de Pedro Sánchez en una encrucijada política y territorial.
La gobernabilidad de España vuelve a jugarse en Cataluña. Tras la aprobación de la ley de amnistía, el foco del independentismo catalán se ha desplazado hacia una nueva meta estratégica: la soberanía fiscal. ERC ha sido clara: no habrá apoyo a los presupuestos de 2025 si no hay un acuerdo para un nuevo modelo de financiación que rompa con el régimen común actual. La fecha clave para empezar a materializarlo ya está fijada: el 14 de julio, día en que se reunirá la comisión bilateral Estado-Generalitat.
¿Qué es la “Financiación Singular”?
La demanda catalana, aunque compleja, se puede resumir en un concepto clave: que Cataluña gestione y recaude la totalidad de los impuestos que se generan en su territorio, de forma similar a como lo hacen el País Vasco y Navarra con su sistema de cupo y concierto económico.
Bajo este modelo propuesto:
- Recaudación Total: La Generalitat, a través de su propia agencia tributaria, recaudaría el 100% de los impuestos (IRPF, IVA, Sociedades, etc.).
- Pago al Estado: Posteriormente, Cataluña transferiría al Estado una cantidad (un «cupo») para pagar por los servicios que el Estado presta en la comunidad (defensa, asuntos exteriores, infraestructuras de interés general) y otra cantidad como contribución a un fondo de solidaridad interterritorial.
Según cálculos del anterior gobierno catalán, este sistema podría suponer para Cataluña gestionar unos 52,000 millones de euros anuales, el doble de los 25,600 millones que recibió en 2021 bajo el modelo actual. La base de esta reclamación es el llamado «déficit fiscal», la diferencia entre lo que los catalanes aportan en impuestos al Estado y lo que reciben en inversiones y servicios, una cifra que se estimó en casi 22,000 millones de euros en 2021.
La Estrategia de ERC y la Posición del Gobierno
El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha sido el encargado de marcar la línea roja. Ha advertido a Sánchez que no apoyará las cuentas públicas sin este nuevo modelo, aunque ha concedido «unas semanas más» al PSOE, reconociendo sus «problemas internos».
«Estamos satisfechos con el acuerdo (de condonación de deuda), pero siempre queremos más y más. Las negociaciones del presupuesto para 2025 no han comenzado, y primero se deben cumplir los acuerdos actuales, entre ellos un nuevo modelo de financiación único para Cataluña.» – Oriol Junqueras, presidente de ERC.
Esta exigencia es la continuación de una estrategia a largo plazo. Una vez conseguida la amnistía, el siguiente paso es la soberanía económica, vista por el independentismo como una estructura de estado fundamental. El Gobierno de Sánchez, necesitado del apoyo de ERC para mantener la legislatura, se encuentra en una posición extremadamente delicada.
Por un lado, ya ha dado pasos para allanar el camino, como el acuerdo para condonar más de 17,000 millones de euros de la deuda catalana con el Estado, una medida que se ha extendido a otras comunidades. Por otro, conceder una financiación singular a Cataluña abriría una enorme crisis territorial con el resto de comunidades autónomas, especialmente las gobernadas por el Partido Popular, que acusan al Gobierno de ceder ante el «chantaje» independentista a cambio de poder.
El debate que se abre es fundamental para el modelo de Estado en España. La decisión que tome el Gobierno no solo definirá el futuro de la legislatura, sino también el equilibrio de poder y la solidaridad entre los territorios del país durante las próximas décadas.


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