Desde Río de Janeiro, durante la reciente Cumbre del G20, la Dra. Claudia Sheinbaum lanzó una reflexión que resonó más allá de los salones de conferencias:
«¿Cómo es posible que, en tan solo dos años, el gasto en armas creció casi el triple que la economía mundial, mientras 700 millones de personas viven en la pobreza?»
Su mensaje fue claro: el modelo actual, al que denominó «economía de la destrucción», prioriza la avaricia y la dominación por encima del bienestar social. Un modelo que no solo se refleja en el ámbito bélico, sino también en los hábitos de consumo, los entornos digitales y las profundas desigualdades estructurales.
La economía de la destrucción: un modelo que perpetúa desigualdades
La economía de la destrucción, según Sheinbaum, está arraigada en el neoliberalismo y sus efectos devastadores. Este modelo ha moldeado sociedades impulsadas por la codicia material, mientras expande la desigualdad a niveles sin precedentes.
Autores como Yuval Noah Harari, Shoshana Zuboff y Byung-Chul Han han analizado estas consecuencias:
- Harari señala cómo los excesos modernos han cambiado las prioridades humanas, donde el exceso de comida rápida causa más muertes que la escasez de alimentos.
- Zuboff advierte sobre el capitalismo de la vigilancia, un sistema que utiliza la experiencia humana como materia prima para fines comerciales ocultos.
- Han describe cómo el entorno digital ha erosionado la verdad, fomentando la ilusión de libertad en un mundo dominado por algoritmos, influencers y noticias falsas.
México ante un pensamiento propositivo: el liderazgo de Sheinbaum
En contraste con este panorama desalentador, México, bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum, ha comenzado a dar pasos hacia una transformación propositiva. En solo seis semanas de gobierno, la mandataria ha impulsado tres reformas constitucionales clave:
- Elección por voto popular del Poder Judicial: Un avance hacia la democratización de las instituciones judiciales.
- Reconocimiento de la igualdad sustantiva de las mujeres: Garantizando derechos como la vida libre de violencia, la desaparición de la brecha salarial y la paridad en todos los ámbitos.
- Reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derechos: Un hito para la inclusión y el respeto a las comunidades históricamente marginadas.
Un mensaje global: justicia e inclusión como ejes de desarrollo
En su intervención en el G20, Sheinbaum reafirmó su compromiso con un enfoque humanista:
«Me niego a pensar que somos capaces de crear inteligencia artificial, pero incapaces de dar la mano a quien se quedó atrás.»
Su discurso no solo desafía el modelo económico actual, sino que aboga por la democratización de la vida pública, la inclusión social y la consolidación de la justicia como pilares del desarrollo.
Reflexión final: ¿Estamos listos para cambiar el rumbo?
La llamada «economía de la destrucción» no es un destino inevitable. Como enfatizó Sheinbaum, el cambio es posible si priorizamos el bien común por encima de los intereses económicos. El mundo tiene la capacidad de transformar el gasto militar en inversión social, pero requiere voluntad política y un liderazgo decidido.
México, con sus recientes reformas, se presenta como un ejemplo de que otra forma de gobernar es posible, una donde la justicia y la inclusión guíen el camino.
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