Mientras la guerra amenaza Oriente Medio, una tormenta política azota Bruselas. La OTAN está en una posición imposible y la crisis de Von der Leyen se agudiza.
Mientras las bombas caen en Oriente Medio, una tormenta política perfecta se gesta en Bruselas. El ataque de EE.UU. a Irán no solo ha puesto a la OTAN en una posición imposible, sino que ha intensificado una crisis de liderazgo preexistente para la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, amenazando con paralizar Europa desde dentro.
La crisis desatada por la intervención estadounidense en Irán tiene un doble epicentro en Europa. Por un lado, sacude los cimientos de la alianza militar más poderosa del mundo. Por otro, golpea a una Comisión Europea cuyo liderazgo ya se encontraba bajo un intenso escrutinio, creando un peligroso vacío en un momento de máxima necesidad.
La OTAN, Atrapada entre Aliados
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se enfrenta a un dilema estratégico de primer orden. La alianza se fundamenta en el liderazgo de Estados Unidos, pero una acción militar unilateral de tal magnitud, que podría arrastrar a todo el bloque a una guerra, coloca a los miembros europeos en una situación de enorme riesgo y complejidad.
La tensión interna en la OTAN no es nueva. Las fisuras ya eran visibles antes de esta crisis:
* Dudas existenciales: Recientemente, el ministro de Defensa de Italia, un miembro fundador, llegó a declarar que la OTAN, «tal como está, no tiene razón de existir».
* Compromisos en duda: España ha estado buscando activamente exenciones para no cumplir con los objetivos de gasto en defensa, mientras otros aliados se mueven lentamente para alcanzarlos.
* Bajas expectativas: La próxima cumbre de la OTAN en La Haya se ve ahora como un campo de minas diplomático. El mero hecho de que el presidente Trump asista ya es considerado «un éxito» por algunos altos mandos, lo que revela las bajísimas expectativas sobre la unidad de la alianza.
La Crisis Interna de Ursula von der Leyen
De forma paralela y simultánea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, libra su propia batalla por la supervivencia política. Incluso antes de la crisis iraní, von der Leyen ya enfrentaba una «crisis política» en toda regla, con los grupos políticos clave que sustentan su mayoría —los Socialistas y los Liberales— amenazando con retirarle su apoyo.
La causa de esta revuelta interna es su percibido giro a la derecha, culminado con la decisión de retirar una importante ley de protección ambiental (la directiva sobre «greenwashing») para apaciguar a su propio partido, el Partido Popular Europeo (EPP). Esta acción ha provocado acusaciones de que está cediendo ante la extrema derecha y socavando el proceso democrático.
> «Estamos al borde de una crisis institucional», advirtió Valérie Hayer, líder del grupo liberal Renew Europe, reflejando la gravedad de la situación interna en Bruselas.
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Este conflicto se suma a otras controversias que han erosionado su autoridad, como el llamado «Pfizergate». Un tribunal de la UE dictaminó que la Comisión violó las normas de transparencia al negarse a hacer públicos los mensajes de texto intercambiados entre Von der Leyen y el CEO de Pfizer durante la negociación de las vacunas COVID-19.
La confluencia de estas dos crisis es peligrosa. La debilitada autoridad de Von der Leyen a nivel interno socava de manera crítica la capacidad de la Unión Europea para proyectar un frente fuerte y unificado en la escena mundial. Para gestionar una crisis externa de la magnitud del ataque a Irán, la presidenta de la Comisión necesita hablar con una voz europea única y poderosa. Sin embargo, su capital político interno se está desmoronando. Los mismos socios que necesita para proyectar fuerza hacia el exterior son los que está alienando en casa.
Este vacío de poder puede ser explotado tanto por adversarios como por aliados. La respuesta de la UE a la crisis de Irán será, inevitablemente, más débil y menos creíble porque su máxima dirigente está luchando por su propia supervivencia política, incapaz de comandar el apoyo total de la coalición que la llevó al poder. Es una tormenta perfecta de presiones internas y externas que amenaza con dejar a Europa a la deriva.


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