El 2 de enero de 2025, un grupo de astrónomos registró el paso de un objeto que parecía un asteroide cercano a la Tierra. Sin embargo, para sorpresa de todos, resultó ser el Tesla Roadster de Elon Musk, lanzado al espacio en 2018 como parte de una misión de SpaceX. Este curioso error puso en evidencia las dificultades para monitorear objetos en el espacio profundo y sus implicaciones científicas.
El misterioso objeto que desconcertó a los astrónomos
El objeto fue identificado inicialmente como 2018 CN41 por el Minor Planet Center (MPC), la autoridad global en el registro de asteroides. Estaba ubicado a menos de 240,000 kilómetros de la Tierra, lo que lo clasificaba como un Objeto Cercano a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés).
No obstante, horas después, el MPC tuvo que rectificar su anuncio: el supuesto asteroide no era más que el famoso automóvil de Elon Musk, enviado al espacio como parte de una maniobra publicitaria de SpaceX.
¿Por qué suceden estas confusiones?
Astrónomos profesionales y aficionados resolvieron rápidamente la confusión, pero el incidente puso en evidencia una preocupante realidad: la falta de regulación y monitoreo efectivo en el espacio profundo.
Jonathan McDowell, astrofísico del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, explicó que este tipo de errores podrían consumir valiosos recursos destinados al análisis de asteroides peligrosos.
«Con el aumento de lanzamientos espaciales, estas confusiones serán más frecuentes, lo que podría dificultar la identificación de amenazas reales para la Tierra», advirtió McDowell.
Un historial de confusiones en el espacio
El MPC ya había enfrentado casos similares en el pasado. En los 2000, la sonda WMAP de la NASA fue confundida repetidamente con un asteroide. En 2007, el supuesto asteroide 2007 VN84 resultó ser la nave espacial Rosetta.
Matthew Payne, director del MPC, destacó que con el aumento de lanzamientos y la presencia de más telescopios, se incrementan los reportes de objetos artificiales que son confundidos con cuerpos celestes naturales.
Entre 2020 y 2022, varias naves espaciales, como la misión BepiColombo y el observatorio Spektr-RG, fueron erróneamente añadidas (y luego eliminadas) del registro de asteroides.
Lecciones para el futuro
El caso del Tesla Roadster subraya la importancia de establecer un sistema global de monitoreo del espacio profundo que permita distinguir de manera eficiente entre objetos naturales y artificiales.
A medida que las misiones espaciales crecen en número y alcance, garantizar la transparencia y el monitoreo adecuado será crucial para evitar confusiones y optimizar los esfuerzos científicos.
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