Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las políticas migratorias de Estados Unidos prometen un giro radical. Entre las principales propuestas está una ambiciosa agenda de deportaciones masivas, que ya enfrenta críticas y preocupaciones debido a la falta de recursos y personal en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Prioridades y desafíos en la agenda migratoria
1. Enfoque inicial: criminales y riesgos para la seguridad pública
Tom Homan, designado como próximo «zar fronterizo», ha declarado que las deportaciones se centrarán en quienes representen un peligro para la sociedad. Sin embargo, también ha dejado en claro que todos los inmigrantes indocumentados estarán en la mira. Según sus palabras:
«Si estás en el país ilegalmente, tienes un problema.»
2. Limitaciones de recursos humanos
El ICE cuenta actualmente con 6,000 oficiales para ejecutar deportaciones, una cifra insuficiente frente a los 1.4 millones de personas con órdenes finales de remoción. Además, más de 660,000 personas tienen cargos o condenas criminales, lo que agrava la situación. Jason Houser, exjefe de personal del ICE, subraya que perseguir tanto deportaciones masivas como amenazas a la seguridad pública resulta inviable con los recursos actuales.
Operativos complejos y políticas de santuario
1. Procedimientos agotadores
Cada arresto requiere confirmar identidad, verificar autoridad legal y localizar a la persona, un proceso que puede durar horas. Las políticas de santuario en ciudades como Nueva York complican aún más la situación al limitar la colaboración con ICE.
En un reciente operativo en el Bronx, un equipo de oficiales detuvo a un ecuatoriano condenado por violación después de horas de espera. Este caso ilustra los desafíos operativos y el impacto emocional en las familias.
2. Cambios en las políticas locales
El alcalde Eric Adams ha mostrado disposición para colaborar con el ICE en casos de delitos graves, un cambio respecto a la postura de su predecesor. Sin embargo, la falta de personal sigue siendo un problema crítico, con oficinas operando hasta un 30 % por debajo de su capacidad.
Críticas de defensores de derechos de inmigrantes
Los defensores de derechos humanos han señalado que las políticas de deportación masiva generan un clima de miedo y desestabilizan comunidades. Jehan Laner, abogada especializada en inmigración, advirtió que durante el primer mandato de Trump, las detenciones colaterales afectaron a miles de familias.
A pesar de las críticas, el ICE reportó una cifra récord de más de 270,000 deportaciones en un período reciente de 12 meses. Sin embargo, este aumento en deportaciones fue acompañado por una disminución en arrestos debido a la reasignación de personal a la frontera.
Un futuro incierto para las políticas migratorias
Aunque las deportaciones masivas son una prioridad para Trump, las limitaciones logísticas y humanas podrían frenar su implementación. Oficiales del ICE anticipan un aumento en operativos dirigidos a individuos con antecedentes criminales, pero admiten que cumplir con esta agenda será un reto monumental.«Estamos bastante seguros de que vamos a estar ocupados lidiando con la población criminal», declaró Kenneth Genalo, jefe de Operaciones de Cumplimiento y Remoción en Nueva York.
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