Cifras oficiales revelan un catastrófico aumento del 92% en la deforestación de la Amazonía brasileña en mayo. Descubre por qué los incendios y el clima están creando un punto de no retorno
La Amazonía brasileña perdió 960 kilómetros cuadrados de selva en mayo, un alarmante aumento del 92% respecto al año anterior. Autoridades advierten que una combinación de incendios y cambio climático está llevando al «pulmón del mundo» a un estado de colapso .
Una alerta roja se ha encendido sobre el futuro de la Amazonía. Datos oficiales del gobierno de Brasil han revelado una catástrofe ambiental de proporciones alarmantes: solo en el mes de mayo de 2025, la deforestación en la Amazonía brasileña alcanzó los 960 kilómetros cuadrados, lo que representa un aumento del 92% en comparación con el mismo mes del año anterior .
La información, divulgada por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático a través de su Sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (Deter), confirma que la tendencia destructiva no solo continúa, sino que se ha acelerado de manera dramática . Esta cifra no es un hecho aislado; en el acumulado del año forestal (de agosto de 2024 a mayo de 2025), la pérdida de bosque ha aumentado un 9.1% .
El Círculo Vicioso: Cuando el Bosque se Alimenta de su Propia Destrucción
El análisis de las causas detrás de esta devastación revela un cambio de paradigma aterrador. Según el desglose oficial, la principal fuerza destructiva ya no es únicamente la tala directa :
- 51% de la deforestación corresponde a incendios forestales.
- 48% se debe a la tala vinculada a actividades agropecuarias.
- 1% está relacionado con actividades mineras.
Este dato es crucial porque evidencia que la Amazonía podría estar entrando en un peligroso punto de inflexión, un círculo vicioso donde la destrucción se alimenta a sí misma. El viceministro de Medio Ambiente, Joao Paulo Capobianco, explicó que este pico de deforestación está directamente relacionado con «alteraciones climáticas y con los incendios ocurridos en meses anteriores» .
El mecanismo es el siguiente: la deforestación histórica causada por la expansión agrícola y ganadera altera los patrones climáticos locales, haciendo la región más seca . Esta sequedad progresiva convierte a la selva restante, antes húmeda y resistente al fuego, en un polvorín altamente inflamable. Como resultado, los incendios, ya sean provocados o naturales, se propagan sin control, consumiendo áreas masivas de bosque. Estos mega-incendios, a su vez, liberan enormes cantidades de carbono a la atmósfera, acelerando el cambio climático y creando condiciones aún más secas para la siguiente temporada .
«Este incendio forestal de grandes proporciones, relacionado con una alteración climática, no es un desmonte ocurrido en mayo. Es una selva incendiada a tal punto que ahora se presenta como un bosque colapsado». – Joao Paulo Capobianco, Viceministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil .
Un Ecosistema al Borde del Colapso
La declaración del viceministro sobre un «bosque colapsado» no es una hipérbole. Describe un ecosistema que ha perdido su capacidad de resiliencia. La vegetación muere progresivamente por la sequedad y los efectos retardados del fuego, dejando tras de sí un paisaje devastado que ya no puede cumplir su función vital de regular el clima y albergar biodiversidad .
El aumento de focos de incendio que afectan a la vegetación nativa es alarmante. Si en los últimos cinco años el promedio era del 10%, en 2024 subió al 13.5% y en los primeros meses de 2025 se disparó al 23.7% . Este tipo de deforestación por incendios era tan poco común que antes ni siquiera se incluía en las estadísticas de monitoreo en tiempo real. Ahora, es el principal motor de la destrucción.
Mientras el gobierno de Lula da Silva ha expresado su compromiso con la protección ambiental, la presión del agronegocio, la minería ilegal y ahora los efectos acelerados del cambio climático, plantean un desafío monumental . La comunidad internacional observa con preocupación, consciente de que la suerte de la Amazonía está intrínsecamente ligada al futuro del clima global.
