El Estado Mayor de la Defensa Civil de Cuba decretó la fase de alarma en las provincias orientales ante el inminente impacto del huracán Melissa, que se prevé llegue este miércoles a la isla. Esta fase es la tercera de un plan de cuatro etapas diseñado para enfrentar desastres naturales, precedida por la fase informativa y seguida por la fase recuperativa.
Provincias bajo alerta máxima
Las provincias orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín, Granma, Las Tunas y Camagüey se encuentran bajo fase de alarma, mientras que Ciego de Ávila y Sancti Spíritus, en la región central, pasaron a la fase de alerta ciclónica.
El Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet) reporta que Melissa alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de hasta 260 km/h, avanzando hacia el oeste a una velocidad de 6 km/h. Se prevé que en las próximas 24 horas el huracán gire al norte-nordeste, golpeando la región oriental de Cuba tras pasar por Jamaica.
Evacuaciones y medidas preventivas
Casi 650 mil personas han sido evacuadas o protegidas en las provincias orientales. Las autoridades han dispuesto la suspensión de clases y la cancelación de viajes interprovinciales en autobuses, trenes y vuelos hacia y desde Santiago de Cuba y Holguín.
La Defensa Civil exhorta a la población a mantenerse informada a través de medios oficiales y redes sociales, y a seguir estrictamente las indicaciones para garantizar la seguridad durante el paso del huracán.
Contexto y antecedentes recientes
Melissa sigue la estela de la tormenta tropical Imelda, que en septiembre pasado afectó la región oriental con lluvias intensas, causando dos fallecidos, miles de desplazados, inundaciones y deslaves.
De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, la probabilidad de que se origine e intensifique al menos un huracán en el Caribe es elevada (75%), mientras que es del 50% para que uno de procedencia atlántica penetre en el Mar Caribe y afecte a la isla.
En la temporada ciclónica de 2024, dos huracanes golpearon directamente la isla. El primero fue Óscar, que en octubre impactó con categoría 1 en el oriente del país, y un mes después, Rafael, con categoría 3, afectó el occidente cubano, provocando el colapso total del sistema eléctrico nacional.
La temporada de ciclones en el Atlántico y Caribe, vigente del 1 de junio al 30 de noviembre, se espera muy activa, con la posible formación de hasta ocho huracanes.
Preparación y recomendaciones
Los expertos recuerdan la importancia de:
- Resguardar viviendas y bienes
- Evitar viajes innecesarios
- Atender las recomendaciones oficiales de Protección Civil
- Mantener un plan familiar de emergencia
La fase de alarma representa la etapa de máxima preparación inmediata, cuando la llegada del ciclón es inminente, y es crucial la coordinación entre autoridades y población para minimizar riesgos.


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