Berlín, Alemania.- En medio de una intensa actividad diplomática europea en torno al conflicto de Oriente Medio, Alemania ha asumido un rol de mediador pragmático y coordinador humanitario. El canciller alemán, Friedrich Merz, se ha reunido este martes en Berlín con el rey Abdalá II de Jordania para abordar la guerra en la Franja de Gaza y la «catastrófica situación humanitaria de los palestinos».
Esta reunión de alto nivel se produce en un momento crítico, con las agencias de la ONU advirtiendo de que en Gaza se está desarrollando el «peor escenario posible de hambruna» , y mientras otros socios europeos como Francia y el Reino Unido adoptan posturas más confrontacionales hacia Israel.
La Vía Alemana: Diplomacia y Ayuda
A diferencia de París y Londres, que han puesto sobre la mesa el reconocimiento del Estado palestino como medida de presión, Berlín está centrando sus esfuerzos en la diplomacia directa y la acción humanitaria concreta. La estrategia alemana se basa en varios pilares:
- Diálogo con todas las partes: El canciller Merz ha mantenido conversaciones recientes tanto con sus socios europeos como con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien transmitió su «gran preocupación por la catastrófica situación humanitaria».
- Coordinación humanitaria: Alemania está trabajando estrechamente con Jordania, un socio clave en la región para la entrega de ayuda a Gaza. Ambos líderes han advertido previamente contra una ofensiva israelí a gran escala en Rafah.
- Planificación a futuro: Merz ha encargado a su ministra de Cooperación Económica que coordine con Francia y el Reino Unido la organización de una futura conferencia para la reconstrucción de Gaza, demostrando una visión a largo plazo.
«Esta medida [el puente aéreo de ayuda] pretende dar mayor peso a las negociaciones en curso para un alto el fuego». – Friedrich Merz, Canciller de Alemania, en una declaración anterior.
Un Reparto de Roles en la Estrategia Europea
La postura de Alemania puede interpretarse como parte de una estrategia europea multifacética, aunque no esté formalmente coordinada. Mientras Francia y el Reino Unido ejercen el papel de «policía malo» con amenazas y ultimátums, Alemania juega el rol de «policía bueno», manteniendo abiertos los canales de diálogo y centrándose en resultados tangibles.
Esta división del trabajo puede ser eficaz. La presión política de París y Londres podría hacer que Israel sea más receptivo a las propuestas de mediación y ayuda humanitaria que provienen de un socio tradicionalmente más cercano como Berlín. Alemania, por su peso económico y su histórica relación con Israel, puede actuar como un interlocutor creíble donde otros podrían ser vistos con hostilidad.
La reunión con el rey de Jordania refuerza este papel. Jordania no solo es un actor crucial para la estabilidad regional, sino también un conducto vital para la ayuda que llega a los palestinos. Al fortalecer esta alianza, Alemania busca asegurar que, independientemente de los vaivenes políticos, el flujo de ayuda humanitaria pueda continuar e, idealmente, aumentar.
