
Alemania rompe el silencio: manifestaciones por Gaza desafían política histórica pro-Israel
Berlín, una ciudad marcada por su historia, sus muros y su memoria, se convirtió nuevamente en el epicentro de una movilización masiva. Esta vez, no se trató de conmemoraciones ni eventos políticos rutinarios, sino de un rugido ciudadano que se alzó con fuerza por la justicia en Gaza. Más de 50 mil personas inundaron las calles de la capital alemana para exigir el fin de la guerra entre Israel y Hamás, demandar acciones humanitarias urgentes y cuestionar, por primera vez en décadas, la histórica política exterior alemana hacia el conflicto israelí-palestino.
Voces por Palestina: el eco de 50 mil gargantas en Berlín
La marcha fue imponente. Las consignas “Liberen Palestina” y “Alto a la guerra” retumbaron en cada rincón del centro de Berlín. No fue una protesta aislada ni minoritaria. La policía desplegó cerca de 1,800 agentes para contener una movilización que reflejaba un creciente descontento popular. No se trató solo de pedir paz: los manifestantes exigieron concretamente el cese inmediato de exportaciones de armas alemanas a Israel y sanciones de la Unión Europea ante las violaciones de derechos humanos en Gaza.
Alemania y su dilema histórico: entre el Holocausto y los derechos humanos
Durante décadas, Alemania ha sido uno de los aliados más firmes de Israel. La política exterior alemana, profundamente marcada por la culpa histórica del Holocausto, ha defendido sin fisuras la seguridad del Estado israelí. Pero hoy, nuevas generaciones de alemanes cuestionan esa alianza automática. ¿Puede Alemania, en nombre de su pasado, ignorar una crisis humanitaria contemporánea? ¿Hasta qué punto la solidaridad histórica puede justificar la inacción frente a más de 65 mil muertos en Gaza?
Exportación de armas: una línea roja en el debate ético
Uno de los puntos más sensibles de la protesta fue la exigencia de frenar la exportación de armamento a Israel. Aunque el canciller Friedrich Merz declaró recientemente que no se autorizarán más envíos de equipo militar que pueda usarse en Gaza “hasta nuevo aviso”, los manifestantes consideran esta postura insuficiente. Piden una moratoria total, vinculante y transparente. A su vez, exigen que la Unión Europea imponga sanciones efectivas por las acciones militares que han devastado amplias zonas del territorio palestino.
Düsseldorf, Ginebra y más allá: Europa también habla
Berlín no fue la única ciudad que se pronunció. En Düsseldorf, miles más marcharon bajo el lema “No olvidaremos Gaza — libertad para Palestina y todos los pueblos oprimidos”. En Ginebra, Suiza, se reportaron 6 mil manifestantes que exigieron el cese inmediato de la violencia. Desde París hasta Ámsterdam, pasando por ciudades del sur de Europa, la presión ciudadana se intensifica. Europa ya no es un espectador pasivo del conflicto en Medio Oriente.
La otra protesta: voces a favor de Israel y contra el antisemitismo
Mientras decenas de miles alzaban la voz por Palestina, también se registró una protesta menor —de alrededor de 100 personas— en Berlín, en defensa de Israel. Los manifestantes marcharon “contra todas las formas de antisemitismo”, una preocupación constante en un país donde los fantasmas del pasado aún pesan. Hubo algunos choques menores entre ambos grupos, aunque las autoridades no han confirmado si estos fueron entre manifestantes o con la policía.
Gaza bajo fuego: cifras que estremecen
La guerra en Gaza, que estalló el 7 de octubre de 2023 tras el brutal ataque de Hamás en el sur de Israel —donde murieron unas 1,200 personas y fueron secuestradas 251—, ha cobrado una dimensión humanitaria sin precedentes. La ofensiva israelí, en respuesta, ha dejado más de 65 mil muertos en el enclave palestino. El 90% de la población ha sido desplazada y ciudades enteras han quedado reducidas a escombros. Según agencias de la ONU, Ciudad de Gaza enfrenta ya condiciones de hambruna.
¿Quién cuenta los muertos? La disputa por la verdad
Aunque el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, es la fuente principal de cifras, la mayoría de agencias internacionales —incluidas las de Naciones Unidas— considera sus datos como la estimación más confiable durante los conflictos. Sin embargo, Israel no distingue públicamente entre civiles y combatientes en las bajas, lo que alimenta la tensión en la narrativa internacional. En medio de este fuego cruzado, las víctimas continúan aumentando.
¿Estamos ante un cambio de paradigma en Europa?
La magnitud de las manifestaciones en Alemania, un país históricamente alineado con Israel, podría marcar un punto de inflexión. Si Berlín, con su pasado, comienza a cuestionar la neutralidad de su política exterior ante violaciones de derechos humanos, el resto de Europa podría seguir su ejemplo. La presión popular, en plena era digital, ya no conoce fronteras. Las imágenes de Gaza, la muerte de niños, las familias desplazadas, han superado el blindaje político y comienzan a moldear las decisiones de los gobiernos.
El poder de la protesta: una llamada urgente a los líderes
Cada cartel levantado en Berlín, cada paso dado en Düsseldorf, cada grito en Ginebra, fue un mensaje claro: no es aceptable mirar hacia otro lado. La guerra no puede normalizarse. Y aunque los gobiernos duden, las sociedades ya han comenzado a tomar postura. Las calles están hablando. Ahora es momento de que los parlamentos escuchen.
Gaza en la conciencia europea
Las protestas masivas en Alemania no son solo una muestra de solidaridad, sino un reflejo del despertar político de una sociedad que empieza a cuestionar sus silencios. Gaza ha dejado de ser una tragedia distante. Es ahora un símbolo de lucha, de derechos humanos, de la necesidad urgente de reevaluar alianzas y asumir responsabilidades. Porque la memoria del pasado no puede justificar la indiferencia ante el sufrimiento presente.