Arancel global vuelve a sacudir el comercio internacional luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunciara el aumento inmediato del gravamen del 10% al 15%, como respuesta al fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que limitó su capacidad para imponer aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).

El anuncio, realizado a través de su red social Truth Social, marca un nuevo capítulo en la política comercial estadounidense y reabre la tensión con varios socios estratégicos. El mandatario aseguró que su administración revisará cuidadosamente los instrumentos legales disponibles para emitir nuevos aranceles “legalmente permitidos” en los próximos meses.
Arancel global: Fallo judicial y respuesta inmediata
El detonante de la decisión fue la sentencia del máximo tribunal estadounidense, que con seis votos a favor y tres en contra determinó que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles de manera unilateral. El presidente del tribunal, John Roberts, subrayó que el Ejecutivo debe demostrar una autorización clara del Congreso para aplicar este tipo de medidas comerciales.
La resolución bloqueó los llamados “aranceles recíprocos”, utilizados por la administración para presionar a diversos países. Sin embargo, no impide que el presidente recurra a otras leyes para imponer gravámenes específicos, como los relacionados con sectores estratégicos.
Ante el revés judicial, Trump ordenó inicialmente un arancel inmediato del 10% sobre todas las importaciones, adicional a los ya existentes. Posteriormente, anunció el aumento al 15%, el máximo permitido por la legislación vigente durante un periodo de 150 días.
Trump: Alcance del nuevo arancel global
El nuevo arancel global del 15% entrará en vigor por un periodo de 150 días y contempla exenciones sectoriales, especialmente para la industria farmacéutica y para productos que ingresan bajo acuerdos comerciales con México y Canadá.
Además, la medida impacta a países y bloques con acuerdos comerciales vigentes con Washington, como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y Taiwán, los cuales habían negociado previamente un tope arancelario del 15%. Aunque formalmente se mantiene dentro de ese límite, el anuncio genera incertidumbre en los mercados y podría provocar respuestas diplomáticas o comerciales.
Durante el periodo de vigencia temporal, la administración trabajará en la elaboración de nuevos aranceles “legalmente permisibles”, lo que abre la puerta a un rediseño de la estrategia comercial de la Casa Blanca.
Impacto en el comercio internacional
El aumento del arancel global tiene implicaciones directas en el comercio mundial. Un gravamen del 15% encarece las importaciones hacia Estados Unidos, lo que podría traducirse en mayores costos para empresas y consumidores. Sectores manufactureros, tecnológicos y agrícolas podrían verse afectados dependiendo del origen de los insumos.

Analistas advierten que la medida puede tensar aún más las relaciones con socios comerciales clave. Aunque el fallo judicial limita ciertas herramientas del Ejecutivo, no elimina por completo la posibilidad de aplicar aranceles bajo otros marcos legales.
En este contexto, la política comercial estadounidense vuelve a situarse en el centro del debate global. El uso de aranceles como instrumento de presión económica ha sido uno de los pilares de la agenda de Trump, bajo el argumento de proteger la industria nacional y corregir desequilibrios comerciales históricos.
Escenario legal y político en desarrollo
El fallo de la Corte Suprema representa un precedente relevante en la delimitación de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo en materia comercial. La IEEPA, aprobada en 1977, permite al presidente actuar ante emergencias económicas, pero el tribunal determinó que no constituye una autorización automática para imponer aranceles generalizados.
Sin embargo, la decisión no bloquea otras vías legales disponibles para el Ejecutivo. Esto significa que el margen de maniobra presidencial persiste, aunque bajo mayor escrutinio judicial y político.

En el plano interno, la medida podría fortalecer la narrativa de firmeza económica ante su base electoral. En el plano externo, abre un nuevo capítulo de incertidumbre en el comercio global, especialmente en un contexto de desaceleración económica y tensiones geopolíticas.
El incremento del arancel global del 10% al 15% no solo responde a un choque institucional entre el Ejecutivo y el Poder Judicial, sino que también redefine temporalmente la estrategia comercial estadounidense. Mientras la administración diseña nuevos mecanismos jurídicos, el mundo observa cómo evoluciona una política que vuelve a colocar a los aranceles en el centro del tablero económico internacional.


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