Conoce a Barby Keel, la mujer de 90 años que ha rescatado más de 10,000 animales. Su santuario es un faro de esperanza. Su historia te conmoverá.
Barby Keel, de 90 años y tres veces superviviente de cáncer, ha dedicado 54 años a su santuario en Sussex, Reino Unido, rescatando a más de 10,000 animales del abandono y el maltrato. Su incansable labor es un testimonio de compasión sin límites que inspira al mundo.
Un Comienzo Inesperado: De Cuidar un Perro a un Refugio para Miles
La extraordinaria labor de Barby Keel al frente del Barby Keel Animal Sanctuary no fue el resultado de un plan meticuloso, sino de una serie de eventos fortuitos impulsados por su innata compasión. Todo comenzó en la década de 1970, cuando Keel, residente en Bexhill, Sussex, accedió a cuidar el perro de un soldado británico destinado en Irlanda del Norte. El perro, llamado Cat, formó un vínculo tan fuerte con ella que nunca se fue. Poco después, adoptó otro perro y, más tarde, la organización local Bexhill Cats Club le pidió que acogiera algunos gatos. Así, lo que inicialmente era un hogar en una propiedad de cuatro acres que había comprado con su pareja con la intención de construir una casa, comenzó a transformarse en un refugio.
Con el tiempo, el número de animales creció exponencialmente, incluyendo no solo perros y gatos, sino también animales de granja como ovejas, vacas, cerdos y cabras. Esta creciente dedicación a los animales la llevó a un punto de inflexión en su vida personal. Su entonces pareja le planteó un ultimátum: «O los animales o yo». La respuesta de Barby fue contundente y definió el curso de su vida: «Hice sus maletas. Los animales lo eran todo para mí, y todavía lo son». Esta decisión, aunque dolorosa, subraya la profunda convicción y el sacrificio personal que han marcado su compromiso inquebrantable. Su dedicación de 54 años no es simplemente un pasatiempo prolongado, sino una vida entera de activismo constante, un faro de perseverancia en un mundo que a menudo valora lo efímero.
Un Día en la Vida de Barby: 90 Años de Amor Incondicional y Trabajo Incansable
A sus 90 años, y habiendo sobrevivido al cáncer en tres ocasiones, la rutina diaria de Barby Keel es un testimonio de su extraordinaria vitalidad y su inquebrantable propósito. Cada mañana, se despierta a las 7:00 a.m. para comenzar la ardua tarea de cuidar a los más de 600 animales que actualmente residen en su santuario de 12 acres. Entre ellos se cuentan 160 gatos, 100 gallinas, 80 conejos, 16 cerdos, ocho perros y seis caballos, la mayoría abandonados o víctimas de maltrato previo. «Me dicen siempre que no parezco tener 90 años. El trabajo duro y un desayuno de frijoles todas las mañanas me mantienen en marcha», confiesa Keel.
Durante los primeros 20 años, Barby manejó el santuario prácticamente sola. Hoy en día, cuenta con el apoyo de un equipo de 14 voluntarios, su «pandilla heterogénea», como ella los llama cariñosamente. El santuario opera enteramente gracias a donaciones. De manera admirable, Barby utiliza su propia pensión para comprar alimentos para mascotas al por mayor y los vende a precios mínimos en una tienda dentro del santuario, ayudando así a otras personas de la comunidad a alimentar a sus animales y asegurando que ninguna mascota local pase hambre.
Nunca se ha tomado un día libre. «Algunos días estoy destrozada, es un trabajo duro. Pero entonces recibo un pequeño empujoncito con la nariz o una cara que me mira, y recuerdo por qué estoy haciendo esto. Mis animales son lo primero y siempre lo serán», afirma con convicción. Esta dedicación redefine el concepto de envejecimiento, demostrando que un propósito firme y una actividad constante son claves para una vida plena y con significado, sin importar la edad.
«Algunos días estoy destrozada, es un trabajo duro. Pero entonces recibo un pequeño empujoncito con la nariz o una cara que me mira, y recuerdo por qué estoy haciendo esto. Mis animales son lo primero y siempre lo serán.» – Barby Keel.
El Legado de Barby Keel: Un Santuario que Sana Animales y Conmueve Corazones
El Barby Keel Animal Sanctuary es mucho más que un simple refugio; es un faro de esperanza y una promesa de segundas oportunidades para miles de animales que han conocido el lado más oscuro de la humanidad. La mayoría de los residentes del santuario han sido abandonados, maltratados o rescatados de industrias que los consideraban desechables. Mientras algunos afortunados encuentran nuevos hogares adoptivos, una gran parte de ellos vive el resto de sus días bajo el cuidado amoroso y la protección de Barby y su equipo, recibiendo la atención y el cariño que quizás nunca antes conocieron.
El impacto de Barby Keel se extiende más allá de los animales que rescata directamente. Su historia de compasión, resiliencia y sacrificio personal ha conmovido a innumerables personas en su comunidad y en todo el mundo. El santuario, que recientemente reabrió sus puertas al público los domingos hasta octubre de 2025, ofrece a los visitantes la oportunidad no solo de conocer a los animales, sino también de conectar con el espíritu de dedicación que lo impregna todo. Con una cafetería, puestos de plantas, una tienda de recuerdos y una tómbola, se ha convertido en un lugar de sanación y conexión también para los humanos.
Barby Keel, con su energía inagotable a los 90 años, es un ejemplo viviente de que la edad no es una barrera para marcar una diferencia profunda y duradera en el mundo. Su legado no se medirá solo por los más de 10,000 animales rescatados, sino por la inspiración que su vida de servicio desinteresado ha sembrado en los corazones de todos aquellos que conocen su historia. Es una prueba de que el amor, el propósito y la compasión nunca envejecen.


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