Volcadura en Sonora. Ese fue el mensaje que comenzó a circular entre radios locales, grupos vecinales y chats de cuadrillas laborales de la región sur del estado durante la mañana del percance. Era sábado, y el calor todavía no alcanzaba su punto más intenso cuando una camioneta Nissan NP300 que transportaba trabajadores regresando de Huatabampo terminó recostada sobre el costado derecho en el kilómetro 24+900 del tramo Loma de Bácum. En cuestión de minutos, la noticia se había convertido en preocupación colectiva.
Un viaje de regreso que cambió de rumbo
Los trece trabajadores habían salido muy temprano para realizar labores de aplicación de chapopote en canales de la región. Era una jornada común dentro de la empresa constructora a la que pertenecía la unidad. Habían realizado ese trayecto decenas de veces… hasta que esta vez todo cambió.
Testimonios iniciales indican que el conductor perdió el control del volante mientras avanzaban por el tramo rural. La camioneta salió del camino, avanzó algunos metros sin estabilidad y terminó volcada. El polvo levantado por el impacto se mezcló con los gritos de auxilio de los pasajeros.
Los primeros minutos tras la volcadura en Sonora
Cuando los equipos de emergencia llegaron, encontraron un escenario complejo. Nueve trabajadores tenían lesiones de consideración. Los diagnósticos médicos posteriores revelaron traumatismos craneoencefálicos severos y moderados, politraumatismos, policontusiones y una fractura. El conductor también resultó lesionado y fue trasladado a un hospital bajo custodia policial.
Tres de los pasajeros, aún conscientes y en estado de shock, decidieron trasladarse por su cuenta hacia Vícam para ser valorados. Otro más recibió atención en el sitio y se retiró con lesiones menores. En total, nueve personas fueron hospitalizadas.
A la mitad de la historia se repetía la frase que ya dominaba titulares regionales: volcadura en Sonora, una más en un tramo carretero donde quienes trabajan en obras rurales se desplazan diariamente bajo condiciones que, con frecuencia, los exponen al riesgo.
La investigación en curso y la intervención de la Fiscalía
La Fiscalía de Sonora abrió de inmediato una carpeta de investigación. En su comunicado, la institución confirmó que el conductor permanece detenido y será presentado ante el Ministerio Público de Bácum para determinar su situación jurídica. La autoridad señaló que se llevarán a cabo todas las diligencias necesarias para establecer responsabilidades y garantizar la atención médica y legal de los afectados.
La zona donde ocurrió el accidente es conocida por ser una vía de tránsito constante para unidades de transporte laboral. No es autopista: es un tramo rural, de superficie irregular en varios puntos y con circulación de vehículos de carga pesada. No es raro escuchar testimonios que mencionan cansancio acumulado, sobrepeso en las unidades y jornadas prolongadas como factores frecuentes en estos incidentes.
Una ruta marcada por riesgos cotidianos
Para quienes transitan diariamente por la Loma de Bácum, el accidente no fue sorpresa, sino un recordatorio de lo vulnerable que es el transporte laboral en el sur de Sonora. Las cuadrillas de trabajadores, muchas veces sujetas a tiempos ajustados, deben movilizarse por zonas donde las condiciones del camino pueden ser la diferencia entre un día común y un día fatal.
Las empresas constructoras suelen mantener rutas largas y exigentes, y aunque algunas cumplen con los protocolos mínimos, en otras el mantenimiento, la capacitación de conductores o las medidas de seguridad son insuficientes para evitar que un error al volante se convierta en tragedia.
El impacto social tras el incidente
En las comunidades de Huatabampo, Bácum y Vícam, donde los trabajadores son vecinos, familiares o amigos, la noticia del accidente corrió rápido. Lo que para los medios fue otra volcadura en Sonora, para ellos representó horas de incertidumbre, listas de heridos, teléfonos que no respondían y la preocupación de que alguno de los lesionados no lograra recuperarse.
Organizaciones locales han comenzado a solicitar evaluaciones de riesgo en las rutas utilizadas para transporte laboral, así como mayores controles a las empresas que trasladan personal en vehículos sin condiciones óptimas.
Una historia que exige soluciones
El accidente dejó una lección amarga y una discusión pendiente: las condiciones de transporte para trabajadores rurales en Sonora necesitan revisión urgente. No se trata solo de carreteras, sino de vidas que dependen de decisiones empresariales, gubernamentales y de infraestructura.
Mientras la Fiscalía continúa investigando y los trabajadores se recuperan, el caso seguirá resonando como lo que fue desde el primer instante: una lamentable volcadura en Sonora que pudo prevenirse y que hoy vuelve a poner en la agenda pública la seguridad en rutas laborales rurales.


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