jueves, enero 1, 2026

Vecinos desafían el lodo para llevar ayuda a Huehuetla, Hidalgo

En Doria, Hidalgo, el amanecer huele a tierra mojada y gasolina. Decenas de personas avanzan lentamente por un cerro empapado de lodo, cargando costales con maíz, arroz y frijol. No son rescatistas ni soldados, son vecinos que decidieron enfrentarse al barro para llevar ayuda a los habitantes de Huehuetla, una de las zonas más afectadas por el desborde del río Pantepec.

La carretera Tulancingo–Huehuetla está bloqueada por toneladas de piedras en el paraje conocido como Piedras Negras, donde el derrumbe alcanzó más de 15 metros de altura. Ante la imposibilidad de pasar con vehículos, los pobladores improvisaron un camino alterno por el cerro. La escena parece salida de una película: mujeres con niños a la espalda, hombres con plantas de luz sobre los hombros y jóvenes guiando a los mayores entre el fango.

Ingenio y resistencia: la comunidad se organiza

Cuando el Ejército cerró el paso por seguridad, los pobladores no se detuvieron. Construyeron una tirolesa artesanal para cruzar víveres, colgando canastas sobre el precipicio. Así, lograron enviar alimentos, cobijas y medicinas a quienes siguen aislados al otro lado del deslave.

“Si esperamos a las autoridades, nos morimos de hambre”, dice Jorge, ferretero local que usa su planta eléctrica para cargar teléfonos, cobrando apenas lo necesario para comprar gasolina. Pero el combustible se acaba, y con él, la única conexión que muchos tienen con el exterior.

Mientras tanto, comunidades como Santa Úrsula y Barrio Aztlán siguen sin electricidad ni Internet. En algunos casos, los comerciantes usan generadores a gasolina para iluminar brevemente la noche y recargar celulares por unos cuantos pesos.

La ayuda oficial, lenta y desigual

Aunque el gobierno federal ha enviado despensas por vía aérea con apoyo del Ejército, los pobladores denuncian que la distribución es ineficiente. En Huehuetla, más de 300 familias perdieron sus casas y aseguran que los víveres no llegan a quienes realmente los necesitan. En algunos casos, los paquetes terminan en manos de personas ajenas a las zonas devastadas.

“Pedimos que vayan casa por casa, que no se olviden de nosotros”, reclaman los vecinos.

La desconfianza crece, al igual que la preocupación por los saqueos nocturnos en viviendas dañadas, donde la oscuridad y el silencio son los únicos testigos.

Una lección de solidaridad en tiempos de crisis

Mientras los soldados trabajan para retirar las piedras y restablecer la carretera, la verdadera fuerza de Huehuetla proviene de su gente. Mujeres, campesinos y jóvenes cargan sobre sus espaldas no solo víveres, sino la esperanza de reconstruir su comunidad.

La historia de estos vecinos que desafían la montaña y el lodo es también la historia de un país que, frente al abandono institucional, siempre encuentra en la solidaridad su mejor refugio.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR