Basta con teclear la palabra “vapes” en el buscador de Facebook para encontrar decenas de perfiles, grupos cerrados, catálogos digitales y promociones de usuarios que ofrecen entregas a domicilio. Aunque su venta está prohibida desde enero, el comercio de estos dispositivos se ha trasladado a las redes sociales, donde opera sin regulación alguna y Quintana Roo no es la excepción.
Desde el pasado 18 de enero, quedó prohibida por ley la circulación de vapeadores, cigarrillos electrónicos y drogas sintéticas, luego de que se reformaran los artículos 4° y 5° de la Constitución, argumentando el derecho a la protección de la salud. Sin embargo, la realidad digital va por otro rumbo.
A través de un recorrido realizado por La Verdad Noticias en redes sociales, se pudo observar que la venta de estos productos sigue activa, sin filtros de edad y con nombres en clave para evitar la censura.
Entre los hallazgos: kits con sabores frutales, cartuchos de nicotina, resinas y accesorios que oscilan entre los 200 y los 2,400 pesos. En varios casos, los productos incluyen promociones por mayoreo, sin ningún tipo de regulación ni identificación sanitaria.
A través de los chats de la propia red social, los usuarios pueden ponerse en contacto directo con los vendedores, quienes les envían catálogos con distintos modelos, sabores y precios. Una vez elegido el producto, se coordina la logística de entrega, que suele realizarse en puntos concurridos como supermercados, plazas comerciales o incluso directamente a domicilio, donde se concreta el pago y la entrega.
Prohibidos en papel, ignorados en la práctica
De acuerdo con el diputado del Partido del Trabajo (PT), Hugo Alday, el problema de fondo es la ausencia de regulación secundaria y la falta de acción por parte de las autoridades competentes, lo que impide erradicar del todo la venta de vapeadores.
“En estricto sentido, se está violando una disposición principalmente constitucional, y ya debería estar actuando la autoridad administrativa para evitar el comercio de este tipo de dispositivos”, aseguró el legislador.
Recordó que México tiene una alerta sanitaria vigente por los riesgos que implica el consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos, por lo que es urgente avanzar en mecanismos legales más estrictos.
“Es un tema principalmente de la autoridad, que está pasando de largo el texto constitucional. Su consumo está considerado como nocivo en el país”, dijo.
Quintana Roo endurecerá sanciones para venta de vapeadores
Ante este panorama, Hugo Alday presentó ante el Congreso de Quintana Roo un paquete de reformas para modificar el Artículo 13 de la Constitución del Estado y el Artículo 191 del Código Penal, con el objetivo de prohibir expresamente el uso, distribución y promoción de vapeadores, así como endurecer las sanciones contra quienes los suministren a menores de edad.
“La salud de la población es nuestra principal preocupación, y con esta reforma buscamos tomar medidas concretas para evitar el incremento de enfermedades y adicciones, así como la violencia que se deriva del consumo de estas sustancias”, explicó.
La propuesta establece penas de seis a doce años de prisión para quien facilite, induzca o promueva el uso de vapeadores entre menores o personas sin capacidad legal para comprender los efectos de estas sustancias.
Además, busca alinear el marco legal estatal con las políticas federales e internacionales en materia de salud pública y drogas sintéticas. La iniciativa ha sido turnada a comisiones y se discutirá tras el receso legislativo, en septiembre.
“No es solo una medida punitiva, sino una estrategia integral para proteger la salud de las futuras generaciones y crear un estado más seguro, con menos violencia y enfermedades asociadas a las adicciones”, explicó Alday.
Vapor tóxico: cómo los vapeadores afectan el cerebro adolescente
Para el médico internista Juan Pablo del Campo, aunque la reforma planteada por el diputado Hugo Alday llega con cierto retraso, representa una herramienta necesaria para enfrentar un hábito nocivo que se ha arraigado con fuerza entre las nuevas generaciones: el consumo desmedido de vapeadores y cigarrillos electrónicos.
“Hoy son más adolescentes que consumen este tipo de productos. El problema con los cigarrillos electrónicos es que están diseñados para parecer inofensivos. No hay humo, hay saborizantes, incluso tienen empaques coloridos. Pero lo que ellos inhalan es una mezcla de compuestos que con el paso del tiempo y el consumo en exceso, son la mezcla perfecta para iniciar un cáncer”, dijo.
De acuerdo con el médico, la exposición repetida a estas sustancias no solo provoca daño pulmonar severo, sino que interfiere directamente con el desarrollo cerebral, especialmente en adolescentes, cuya corteza prefrontal aún está en formación.
“Cuando un menor empieza a vapear, no sólo está inhalando una sustancia, está reconfigurando su cerebro para la dependencia. Es como dejarle la puerta abierta a otro tipo de adicciones más adelante.
“Creen que están inhalando vapor de sabor, cuando en realidad están metiendo a sus pulmones y a su cerebro una mezcla tóxica diseñada para generar adicción desde el primer uso”, explicó.
Agregó que la mayoría de los vapeadores contienen nicotina en dosis altas, incluso mayores que las de un cigarro tradicional. A esto se suman otros compuestos peligrosos como metales pesados como el plomo, cadmio y níquel, que se desprenden del dispositivo al usarse
El doctor también alertó sobre el riesgo de comprar productos por redes sociales, ya que su contenido es incierto, podrían estar manipulados y no cumplen con ningún estándar sanitario.
“Son productos que no están regulados, entonces el impacto a la salud puede ser mayor, sobre todo con esta accesibilidad al producto, porque no se sabe que contiene. En niños y adolescentes es devastador: afecta el sistema circulatorio, aumenta el riesgo de ansiedad, depresión, acelera el ritmo cardíaco y puede derivar en daños irreversibles”.
Riesgos del vapeo en menores de edad
- Daño pulmonar severo
- Riesgo elevado de adicción a la nicotina
- Afectación en el desarrollo del cerebro y funciones cognitivas
- Irritación de garganta, ojos y vías respiratorias
- Mayor probabilidad de transición al consumo de otras drogas
- Problemas cardiovasculares a largo plazo
- Exposición a metales pesados como plomo, níquel y cadmio
Recomendaciones
- Fortalecer la vigilancia escolar y familiar
- Promover campañas informativas con lenguaje accesible para adolescentes
- Prohibir la venta de estos dispositivos en tiendas de autoservicio y redes sociales
- Capacitar a docentes y personal médico en la detección temprana
