Tren Maya: estación de carga en Cancún, bajo análisis ambiental; retirarán selva

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) comenzó el análisis de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) para la construcción de una de las infraestructuras más ambiciosas del sureste mexicano: la Terminal Multimodal de Carga del Tren Maya en Cancún, un proyecto valuado en 7,777 millones de pesos con el que se prevé implsar el desarrollo industrial de la región.

Esta terminal, que se ubicará a 8.8 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Cancún, representa la apuesta del Gobierno de México por transformar al Tren Maya, inicialmente concebido como una vía de transporte turístico, en un corredor logístico de gran escala. Conectará zonas industriales, centros de abasto y puntos de exportación, integrándose a otras obras federales como el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.

Un megaproyecto sobre selva mediana

De acuerdo con el documento ingresado ante la Semarnat, el proyecto ocupará una superficie total de 261 hectáreas, de las cuales 259.5 requerirán remoción de vegetación forestal, mayoritariamente selva mediana subperennifolia, para permitir la construcción de la estación.

El terreno pertenece al Gobierno del Estado de Quintana Roo y se localiza a la altura del kilómetro 841 de la vía del Tren Maya. Su cercanía con el aeropuerto y la conexión con la vía ferroviaria lo hacen estratégico, pero también lo colocan en una zona ecológicamente sensible, lo cual será uno de los aspectos más evaluados por la autoridad ambiental.

Entre los elementos que conformarán esta terminal se encuentran infraestructura para operaciones logísticas: patio de maniobras, bodegas públicas, edificios administrativos, zona de abastecimiento de combustible, zona de lavado de locomotoras, talleres de mantenimiento, plataforma intermodal, antena tetra, un recinto fiscalizado para aduanas y una planta de tratamiento de aguas residuales, entre otros componentes.

También se incluye un almacén para residuos peligrosos y un cuartel de la Guardia Nacional, dado que se espera que esta infraestructura maneje una gran variedad de productos, incluidos combustibles y materiales industriales de riesgo.

¿Por qué una estación de carga?

La justificación del proyecto se basa en mejorar la eficiencia energética y económica del transporte de mercancías, así como en reducir la huella ambiental del autotransporte. Según la MIA, el ferrocarril puede transportar grandes volúmenes de carga con menor consumo energético y emisiones por tonelada que los camiones o los aviones.

Además, se argumenta que este tipo de estaciones permitirá “evitar demoras en carga y descarga” y facilitará la articulación con otros modos de transporte, lo cual beneficiará a empresas locales, nacionales e internacionales interesadas en operar en el sureste del país.

Un turbosinoducto y nuevas conexiones ferroviarias

El alcance del proyecto no se limita a la estación en sí. Como obra complementaria, se construirá un turbosinoductode 14 kilómetros, con cuartos de bomba y control, tres tanques de almacenamiento y cargaderas de turbosina, gasolina y diésel.

Esta instalación permitirá abastecer de combustible directamente al aeropuerto de Cancún desde los carros del tren, sin necesidad de transporte terrestre. El aeropuerto es el segundo en volumen de operaciones en el país y uno de los principales receptores de turistas internacionales en América Latina.

Esta conexión directa tiene el potencial de abaratar costos logísticos, aumentar la seguridad del suministro de combustible y reducir el tráfico de pipas en la zona, aunque también plantea retos importantes en materia de seguridad ambiental y de manejo de residuos peligrosos.

UN SISTEMA FERROVIARIO DE CARGA PARA TODO EL SURESTE

La estación de Cancún no estará sola. Forma parte de un sistema de 10 complejos ferroviarios distribuidos en los cinco estados que atraviesa el Tren Maya: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

De estos, cinco serán terminales intermodales (Cancún, Chetumal, Palenque, Poxilá y Progreso) y cinco serán patios de operación (Tulum, Escárcega, Xpujil, Pomuch y Valladolid). Las inversiones en estos puntos van desde los 154.85 millones de pesos (Tulum) hasta los más de 7,700 millones asignados a Cancún.

Cada complejo tendrá funciones específicas, como almacenamiento temporal, despacho y recibo de carga, talleres de locomotoras y edificios aduanales, con presencia permanente de la Guardia Nacional para garantizar la seguridad de las mercancías.

El objetivo es crear un circuito logístico integral, que permita transportar desde productos agrícolas hasta materiales de construcción, combustibles, alimentos e incluso mercancía con destino a exportación a través de puertos como el de Progreso o Coatzacoalcos.

PUERTO PROGRESO: SEGUNDO PUNTO CLAVE DEL SISTEMA

En el caso de Progreso, Yucatán, el proyecto contempla una terminal multimodal de carga valuada en cerca de 5,158 millones de pesos, cuya finalidad será reforzar la capacidad logística del puerto, actualmente saturado por la movilización de combustibles, materiales industriales y productos de exportación como la cerveza del norte del país.

De acuerdo con el comandante Ricardo Vallejo, del agrupamiento de ingenieros Felipe Ángeles, esta obra aliviará los “cuellos de botella” que actualmente encarecen el transporte de carga y permitirá que los productos lleguen a la región por ferrocarril, en lugar de depender exclusivamente de la vía marítima.

La terminal de Progreso, cuya solicitud de impacto ambiental también fue ingresada a la Semarnat, se complementará con cuatro ramales ferroviarios adicionales, incluyendo una conexión directa al puerto y enlaces con Mérida, Hunucmá y Poxilá. Esto facilitará el movimiento de mercancías hacia el centro del estado y su redistribución hacia el resto del país.

UN MEGAPROYECTO RESPALDADO POR SHEINBAUM

El pasado 27 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo de salida para el componente de carga del Tren Maya y afirmó que se trata de una expansión clave para impulsar el desarrollo industrial del sureste.

“El tren de carga va a permitir que el sureste tenga todavía más desarrollo del que se ha logrado con el Tren Maya turístico”, afirmó Sheinbaum en el acto oficial, en Yucatán,en el que también anunció una inversión de más de 12,000 millones de pesos para la ampliación del puerto de Progreso, en Yucatán.

El evento sirvió para presentar la segunda fase del Tren Maya, ahora con un enfoque económico y logístico, en línea con los planes del gobierno de conectar el proyecto ferroviario con el Corredor Interoceánico y con futuras rutas hacia Centroamérica.

Riesgos y retos ambientales

La magnitud del proyecto ha encendido las alertas entre organizaciones ambientalistas y sectores académicos, que señalan el riesgo de pérdida de cobertura forestal, afectación de acuíferos y pérdida de biodiversidad, particularmente en zonas como Cancún, donde aún persisten ecosistemas sensibles.

A ello se suma la presencia de especies protegidas, corredores biológicos y cuerpos de agua subterráneos, todos los cuales deben ser evaluados con precisión por la Semarnatantes de emitir un fallo sobre la MIA.

El documento ambiental ingresado por la empresa controlada por el Ejército Mexicano plantea un horizonte de vida útil de 50 años para las terminales, con una visión de desarrollo sostenible, pero los detalles sobre mitigación, compensación ambiental y restauración ecológica serán decisivos en el dictamen final.

EMPLEOS, INDUSTRIA Y MIGRACIÓN: EL POTENCIAL TRANSFORMADOR

El comandante Ricardo Vallejo señaló que la construcción de estas terminales y patios de operaciones se realizará en dos fases y generará 26,000 empleos directos, lo cual representa una oportunidad económica para comunidades rurales y urbanas del sureste.

Sheinbaum, por su parte, ha argumentado que la conexión ferroviaria con el sur del país e incluso con Guatemala puede fomentar nuevos polos industriales y oportunidades laborales que reduzcan la necesidad de migración forzada hacia Estados Unidos.

Además, se contempla que esta red logística ayude a reducir los costos del transporte nacional, mejorar la competitividad de productos locales y abrir nuevas rutas para exportación, particularmente hacia Centroamérica y el Caribe.

¿Y AHORA QUÉ SIGUE?

• Con la MIA ya ingresada, la Semarnat deberá evaluar el documento técnico, realizar visitas de inspección si así lo determina, recibir comentarios públicos y emitir una resolución favorable o desfavorable en las próximas semanas.

• Mientras tanto, el Gobierno federal continúa empujando el proyecto con el respaldo de las Fuerzas Armadas.

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