La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, compareció ante las comisiones de Medio Ambiente y Cambio Climático para informar sobre los avances en la regulación del Tren Maya, proyecto que ha generado preocupación por su impacto ambiental. Bárcena reconoció que en el tramo cinco de la vía férrea, que comprende Cancún-Tulum, los trabajos dañaron ocho cavernas y cenotes, lo que obliga a implementar medidas de limpieza y retiro de concreto.
Impactos en selvas y manglares documentados
Durante su comparecencia, Bárcena Ibarra detalló que se han realizado recorridos por los siete tramos y 28 obras asociadas del Tren Maya. Según legisladores, análisis satelitales muestran que más de seis mil 659 hectáreas fueron deforestadas, y en algunos tramos se talaron más de 3.5 millones de árboles, mientras que otros 2.6 millones fueron afectados en tramos posteriores. Greenpeace y otros organismos coinciden en que gran parte de estas afectaciones se realizaron sin los permisos correspondientes.
Medidas de regularización y seguimiento
La secretaria explicó que se ha conformado un grupo interinstitucional con Profepa, el Tren Maya y el ejército para revisar semanalmente los permisos faltantes, condicionantes incumplidos y acciones correctivas. Se busca regularizar la obra y garantizar que el 95 por ciento de las condicionantes de impacto ambiental sean cumplidas. Además, se han cuantificado áreas de reforestación para compensar los daños ocasionados por la infraestructura.
La Ley de Amparo y la defensa ambiental
En cuanto a la reciente reforma de la Ley de Amparo, Bárcena señaló que los ambientalistas deberán demostrar interés legítimo para que prospere un recurso legal, aunque aseguró que la Corte podría interpretarla a favor de los defensores del medio ambiente. La funcionaria destacó que la transparencia del Tren Maya ha aumentado con la publicación de información en la Gaceta Ecológica desde este sexenio, antes clasificada hasta 2027.
Actualización de normas ambientales y sanciones
Bárcena Ibarra también informó que se trabaja en la actualización de la Norma 147 de metales pesados, regulando sustancias como mercurio, arsénico y plomo, para ampliar las facultades de Profepa. Ejemplificó el caso de la empresa Zinc Nacional, clausurada por altos niveles de metales pesados, que ha retirado 14 mil toneladas de óxido de zinc y debe cumplir con un plan integral de remediación. La secretaria subrayó que la intención no es clausurar empresas indiscriminadamente, sino garantizar que remedien los problemas ambientales.
Reformas a la Ley General de Equilibrio Ecológico
Finalmente, Bárcena adelantó que se trabajará en una reforma profunda de la Ley General de Equilibrio Ecológico, vigente desde 1996, con cambios marginales hasta ahora. El objetivo es fortalecer la protección ambiental y garantizar que grandes proyectos de infraestructura como el Tren Maya se desarrollen cumpliendo con criterios ecológicos y sostenibles.
Conclusión y relevancia para México
El Tren Maya sigue siendo un proyecto estratégico para el desarrollo económico y turístico del sureste de México, pero su impacto ambiental ha generado críticas y demandas de regulación. Las acciones de Semarnat buscan equilibrar el desarrollo con la conservación de selvas, cenotes y manglares, además de garantizar la participación de la sociedad y la transparencia en la ejecución del proyecto.


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