En las primeras horas del lunes, los caminos del Estado de México comenzaron a llenarse de camiones, lonas y bocinas. No era un día de trabajo habitual. Los transportistas de la Alianza de Autotransportistas Autónomos de la República Mexicana (AAARM) salieron a las calles con una sola exigencia: encontrar con vida a su compañero Fernando Galindo, desaparecido días atrás en la región de Jilotepec.
La historia de Fernando se ha convertido en un símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan los choferes en carreteras mexiquenses. Salió a trabajar y nunca regresó. Desde entonces, su familia y compañeros viven entre la angustia y la esperanza.
“No queremos más compañeros desaparecidos”: el clamor de los choferes
Con pancartas que dicen “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, cientos de transportistas anunciaron una movilización hacia el Zócalo capitalino, partiendo desde diversos puntos del Estado de México: Jilotepec, Atlacomulco, Lerma, Santiago Tianguistenco, Valle de Bravo, Toluca, Naucalpan, Cuautitlán Izcalli, Coyotepec y Tepoztlán, entre otros.
En su comunicado, la Alianza de Autotransportistas hizo un llamado urgente a los tres niveles de gobierno —federal, estatal y municipal— para atender la inseguridad que se ha intensificado en las carreteras y zonas industriales del Valle de México.
“Cada día tenemos miedo de no volver a casa. No pedimos privilegios, pedimos protección, porque el transporte es el motor del país”, declaró uno de los manifestantes durante el anuncio de la movilización.
Un gremio bajo amenaza: la inseguridad en las carreteras
Los transportistas denuncian que el robo de carga, los asaltos y las desapariciones se han vuelto parte del día a día. Según cifras de asociaciones del sector, el Estado de México encabeza las entidades con más incidentes de violencia contra conductores de transporte de carga.
La desaparición de Fernando Galindo no solo despertó la solidaridad del gremio, sino también el miedo colectivo de quienes viven del volante. Muchos afirman que las denuncias no siempre reciben atención inmediata, lo que deja a las familias en la incertidumbre y sin respuestas.
El llamado al Gobierno: seguridad y justicia
La Alianza de Autotransportistas Autónomos ha reiterado su disposición al diálogo, pero advierte que las movilizaciones continuarán hasta obtener resultados concretos. Su principal demanda es clara: seguridad para trabajar y justicia para Fernando Galindo.
Las rutas de la protesta, que confluirán en el Zócalo de la Ciudad de México, buscan visibilizar un problema nacional que ha sido ignorado por años: la inseguridad vial y la falta de protección a los transportistas, un sector que sostiene gran parte de la economía mexicana.
Historias que mueven al país
Mientras los motores rugen en las autopistas, las voces de los compañeros de Fernando resuenan con fuerza. Cada camión en la caravana lleva pintado su nombre, un recordatorio de que detrás de cada desaparición hay una familia, una historia y un vacío imposible de llenar.
“No descansaremos hasta que regrese”, repiten sus colegas, convencidos de que su unión es la única herramienta para ser escuchados.


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