jueves, enero 15, 2026

Tragedia Climática: Mueren 222 Monos Aulladores por Calor Extremo en México

La Secretaría de Medio Ambiente ha confirmado la cifra final: 222 monos aulladores han muerto en el sureste de México. No es un hecho aislado, sino el resultado de una combinación letal de factores climáticos que sirve como la más cruda advertencia de la crisis que enfrentamos.

El sonido de la selva en el sureste mexicano se ha atenuado. La cifra oficial, confirmada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), es un golpe devastador para la biodiversidad del país: 222 monos aulladores han muerto a causa de las extremas condiciones climáticas que han azotado la región. Los decesos se concentran en los estados de Tabasco (158), Chiapas (35), Veracruz (24) y Campeche (3), pintando un mapa de la tragedia.

Lo que inicialmente eran reportes aislados en redes sociales se ha convertido en una emergencia nacional y en un símbolo visible y doloroso de los efectos del cambio climático.

 * Sugerencia: Una infografía con el mapa de México destacando los estados afectados y el número de muertes en cada uno, o una fotografía emotiva de un mono siendo atendido por un voluntario.

¿Qué está matando a los monos? La ciencia detrás de la tragedia

Expertos y biólogos de campo señalan que la causa directa de las muertes es el «golpe de calor». Sin embargo, este fenómeno es el resultado de una combinación letal de factores ambientales. Un «domo de calor» estacionado sobre la región impidió la formación de nubes, provocando una insolación implacable y temperaturas que superaron los 45 grados Celsius.

El biólogo de vida silvestre Gilberto Pozo ha descrito la situación como una «sinergia» de elementos devastadores: las altas temperaturas, una sequía prolongada, los incendios forestales y la deforestación. Esta combinación ha privado a los primates de sus tres elementos vitales: agua, sombra y alimento, como las frutas que constituyen gran parte de su dieta y fuente de hidratación. Los monos, literalmente, caen de los árboles deshidratados y desorientados.

El grito de ayuda: Relatos desde el epicentro

Las imágenes que circularon en redes sociales y medios de comunicación mostraron la crudeza de la situación. Ciudadanos de comunidades en Tabasco y Chiapas se convirtieron en la primera línea de respuesta, recogiendo a los monos que caían de los árboles, intentando rehidratarlos con agua y frutas, y buscando ayuda desesperadamente.

Veterinarios y voluntarios se desplazaron a las zonas más afectadas, estableciendo clínicas improvisadas para atender a los animales. Relatos de primates llegando en estado de shock, con respiración aletargada y desorientación, se volvieron comunes, evidenciando el sufrimiento extremo de esta especie carismática.

 * «Es una tragedia. Verlos caer de los árboles, tan indefensos… es una señal de que algo está muy mal en el ecosistema. Si ellos no pueden soportarlo, ¿qué nos espera a nosotros?» – Testimonio de un voluntario local.

La respuesta oficial y civil: ¿Quién está actuando?

Ante la emergencia, diversas instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil se han movilizado. La Semarnat, en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), ha implementado acciones de monitoreo y atención.

Se han establecido protocolos de atención y se han puesto a disposición números de emergencia para que la población reporte avistamientos de monos en peligro. Además, se ha logrado rescatar y rehabilitar a varios ejemplares, incluyendo 13 crías que quedaron huérfanas y tres adultos que ya fueron liberados de nuevo en su hábitat.

Organizaciones no gubernamentales como Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (Cobius) han jugado un papel fundamental, no solo en la atención directa a los primates, sino también en la difusión de información y recomendaciones para la ciudadanía. No obstante, la crisis también ha generado tensiones, con reportes que indican que algunas ONGs fueron presuntamente apartadas de los esfuerzos oficiales tras difundir la magnitud de la mortandad.

Una especie protegida al límite

La pérdida de 222 individuos es especialmente grave si se considera el estatus de conservación del mono aullador. Esta especie está catalogada como «En Peligro de Extinción» en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Cada ejemplar perdido es un golpe directo a la viabilidad de sus poblaciones, ya amenazadas por la caza furtiva y la destrucción de su hábitat.

La muerte masiva de saraguatos no es solo una estadística; es un indicador biológico, un «canario en la mina» que nos alerta sobre la salud de nuestras selvas y la urgencia de tomar acciones contundentes contra el cambio climático. La supervivencia de nuestra biodiversidad, y en última instancia la nuestra, depende de ello.

Giovanna Cancino
Giovanna Cancino
Giovanna Cancino es una experimentada profesional de la comunicación, Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Con más de una década de trayectoria en medios impresos y digitales, se ha consolidado como reportera y editora. Su profundo conocimiento se refleja en sus colaboraciones en la sección deportiva 'Sport Judge', así como en las importantes secciones Nacional e Internacional, asegurando una cobertura fiable y relevante para nuestros lectores.
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