La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfrentó hoy una serie de preguntas difíciles sobre uno de los actos de violencia más impactantes del año: el ataque armado en el bar “Los Cantaritos” en Querétaro. La noche del 9 de noviembre, este evento dejó a 10 personas sin vida y a 13 más heridas, algunas en estado grave. En medio de un clima de tensión, Sheinbaum ofreció una breve declaración que puso el foco en el ataque dirigido y las estrategias de colaboración entre las fuerzas de seguridad federal y estatal para enfrentar esta situación.
Coordinación federal-estatal: el enfoque de Sheinbaum
Sheinbaum dejó en claro que, desde el primer momento, se estableció una coordinación entre el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri. Este protocolo de colaboración rápida busca asegurar que las autoridades locales y federales trabajen de la mano para esclarecer los hechos y prevenir represalias.
Un ataque dirigido en “Los Cantaritos”
El detalle más relevante que reveló Sheinbaum en su conferencia fue que el ataque en el bar no fue al azar. Las declaraciones de la presidenta apuntan a que el objetivo de los agresores era una persona específica dentro del bar. Esta información se suma a las primeras investigaciones, que sugieren la presencia de varias líneas de investigación, todas relacionadas con conflictos del crimen organizado.
Este hecho deja claro que el ataque responde a una disputa que posiblemente trasciende el ámbito local. Querétaro, al estar en una zona estratégica y colindante con Guanajuato, es una región que actualmente tiene presencia de cárteles como el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Santa Rosa de Lima. Según Sheinbaum, será el gabinete de seguridad quien, el día de mañana, brinde una actualización sobre las indagatorias en curso.
Primer detenido y reacciones locales
En cuanto a los avances en la investigación, se ha reportado la detención de una persona que posiblemente esté vinculada con el ataque. Sin embargo, Sheinbaum evitó ofrecer más detalles sobre el perfil del detenido o su relación exacta con el caso.
El presidente municipal de Querétaro, Felipe Fernando Macías, ha sido otro de los actores clave en la respuesta pública al incidente. En una declaración contundente, aseguró que el ataque en “Los Cantaritos” estaba dirigido a delincuentes, sin especificar si las víctimas tenían alguna relación con organizaciones criminales. Macías también anunció que se implementarán revisiones de seguridad en bares y otros establecimientos nocturnos, con la posibilidad de clausurar aquellos que sean considerados riesgosos. Este endurecimiento en la regulación busca disuadir futuros incidentes y preservar la seguridad de los habitantes.
Querétaro y la escalada de violencia en la región
La violencia en Querétaro, aunque generalmente menor en comparación con otras zonas de México, se ha visto afectada por las disputas entre cárteles. Como estado vecino de Guanajuato, Querétaro ha sido escenario de episodios de violencia ligados al crimen organizado en los últimos meses. La guerra entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Santa Rosa de Lima en Guanajuato ha generado una serie de conflictos que han afectado indirectamente a Querétaro, y el ataque en “Los Cantaritos” podría ser un reflejo de esta situación.
El gabinete de seguridad federal, liderado por Omar García Harfuch, podría incluir Querétaro en las regiones prioritarias para el combate a la violencia organizada. La participación de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, también refuerza el compromiso del gobierno federal para prevenir que esta situación escale.
Lo que sigue: conferencia y resultados de la investigación
Sheinbaum enfatizó que mañana, durante la conferencia matutina, se proporcionarán más detalles sobre el ataque en “Los Cantaritos”. Las autoridades de seguridad tienen múltiples líneas de investigación, y los resultados iniciales se darán a conocer en cuanto se tengan más pruebas. Este seguimiento es crucial para mantener la confianza pública y demostrar que los esfuerzos de seguridad no solo están en marcha, sino que avanzan con rapidez.
El multihomicidio en Querétaro ha encendido las alarmas en el país y ha llevado a las autoridades a revisar sus estrategias en áreas limítrofes con zonas de alta violencia. La coordinación entre autoridades federales y estatales será una pieza fundamental para resolver el caso y prevenir que se repitan este tipo de tragedias.


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