La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó la construcción y operación por 30 años de una central de energía eólica en el municipio de Dzidzantún, Yucatán, que contempla la instalación de 28 aerogeneradores.

La denominada Central Eólica Dzidzantún tendrá una capacidad instalada de 130.2 megavatios (MW), de acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por la empresa Gesan Oax. Su objetivo es aprovechar la fuerza del viento para producir electricidad, mediante un sistema de turbinas que transforman la energía del movimiento del aire en energía eléctrica.

¿Cómo será la central eólica aprovada por Semarnat?

El proyecto aprobado por la Semarnat contempla la instalación de 28 aerogeneradores Siemens Gamesa, modelo SG 4.65-145, con capacidad individual de 4.65 megavatios. Cada estructura tendrá una torre de 132 metros de altura y tres aspas de 72 metros de longitud, por lo que su presencia modificará el paisaje de la zona donde serán instaladas.

La infraestructura también incluirá plataformas de montaje, cimentaciones, caminos de acceso y una subestación eléctrica. Parte de los caminos serán nuevos, mientras que otros aprovecharán las vialidades existentes, con las adecuaciones necesarias para permitir el traslado de maquinaria pesada y componentes de gran tamaño.

Para incorporar la electricidad generada al sistema eléctrico, la empresa proyectó construir una línea de alta tensión de 23.56 kilómetros, que atravesará territorio de Dzidzantún y Temax. Esta infraestructura permitirá conectar la central eólica con la subestación Temax II, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

La línea tendrá un derecho de vía de 26 metros de ancho. Su construcción requerirá excavaciones, cimentaciones, instalación de estructuras y tendido de cables. Estas obras forman parte de la infraestructura necesaria para transportar la energía producida por los aerogeneradores.

¿Qué impactos ambientales tendrá el parque eólico?

La Manifestación de Impacto Ambiental presentada ante la Semarnat identifica posibles afectaciones relacionadas con la preparación del terreno, la construcción y la operación de la central. Entre ellas aparecen la pérdida de vegetación, compactación del suelo, modificación del paisaje, generación de ruido y alteraciones en los hábitats de distintas especies animales.

Uno de los aspectos relevantes es el riesgo para aves y murciélagos, debido a posibles colisiones con las turbinas. El estudio reconoce que estas instalaciones pueden ocasionar mortalidad de fauna y modificar sus patrones de comportamiento, por lo que plantea medidas destinadas a reducir esos impactos.

El documento también considera acciones de protección ambiental, como rescatar especies vegetales vulnerables antes del desmonte, restaurar superficies intervenidas, manejar adecuadamente los residuos y evitar la contaminación del suelo y del agua. La aplicación de estas medidas será importante durante las diferentes etapas del proyecto.

¿Cuál será el impacto económico de la central eólica en Dzinzantún?

Además de generar electricidad mediante una fuente renovable, la central podría representar oportunidades económicas para la región. Según se lee en la evaluación ambiental, la creación de empleos durante la preparación, construcción, operación y mantenimiento, serían parte de los posibles beneficios para algunas familias de la región.

Sin embargo, el resolutivo no permite conocer el monto total de inversión, debido a que esa información aparece clasificada como reservada. Tampoco precisa cuántos empleos directos e indirectos se generarían.

Aunque el proyecto original estimaba una vida útil de 40 años para sus instalaciones, la autorización ambiental comunicada establece un periodo de operación de 30 años. 

¿Por qué elegir Yucatán para instalar una central eólica?

La entidad cuenta con condiciones naturales favorables para la generación de energía eólica, principalmente por la presencia de vientos constantes que recorren la península durante buena parte del año. Su ubicación geográfica, entre el Golfo de México y el mar Caribe, permite aprovechar los vientos alisios provenientes del este y noreste, que contribuyen a mantener corrientes de aire aprovechables para producir electricidad. 

Además, el relieve predominantemente plano de la región facilita la circulación del viento y ofrece condiciones adecuadas para instalar aerogeneradores de gran tamaño, como los proyectados para la Central Eólica Dzidzantún.

Otro factor importante es la posibilidad de incorporar nuevas fuentes de generación eléctrica para atender las necesidades energéticas de la península de Yucatán. Los parques eólicos permiten producir electricidad sin quemar combustibles fósiles durante su operación, lo que contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.