La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó el proyecto para construir una carretera entre las localidades de Chemax y Chechmil, en el oriente de Yucatán.
La obra, promovida por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), contempla un periodo de hasta cinco años para realizar los trabajos y una etapa de operación estimada en 30 años.
Consiste en construir y pavimentar un camino de aproximadamente 12.9 kilómetros. El recorrido comenzará en la cabecera municipal de Chemax y terminará en la comunidad de Chechmil, dentro del mismo municipio.
La carretera será de tipo D, una clasificación utilizada para caminos de tránsito local. Tendrá una superficie pavimentada de seis metros de ancho, con un carril de tres metros para cada sentido, además de medio metro de acotamiento en cada lado. Su ancho total será de siete metros.
De acuerdo con el estudio ambiental, los vehículos podrán circular a una velocidad promedio de entre 30 y 40 kilómetros por hora. En las condiciones actuales, parte del camino es de terracería y permite velocidades menores a 10 kilómetros por hora.
El proyecto utilizará algunos tramos de infraestructura vial que ya existen, pero también pasará por terrenos agrícolas, zonas dedicadas a la ganadería y áreas cubiertas por vegetación secundaria de selva mediana. Las imágenes incluidas en el documento muestran caminos de terracería, áreas con vegetación y calles dentro de las dos comunidades.
Resolverá problemas de movilidad
La finalidad principal de la obra es mejorar la comunicación entre Chemax y Chechmil. Según el documento, actualmente no existe una ruta directa en buenas condiciones, por lo que los habitantes deben utilizar caminos más largos y deteriorados para trasladarse entre ambas localidades.
La nueva vía pretende reducir los tiempos de recorrido y facilitar el movimiento de personas, productos, alimentos y servicios. También permitiría un acceso más rápido a centros de trabajo, escuelas, unidades médicas y zonas donde se desarrollan actividades comerciales y turísticas.
El estudio señala que la carretera podría mejorar la conexión de las comunidades con hoteles, zonas arqueológicas, cenotes, reservas naturales, restaurantes y otros puntos de actividad económica del oriente de Yucatán. También busca facilitar el acceso a las zonas relacionadas con la infraestructura del Tren Maya.
Impacto ambiental
La construcción tendrá impactos sobre el suelo, la vegetación y la fauna, debido a la apertura y ampliación del camino. Sin embargo, el proyecto plantea aprovechar parte de las vías existentes para disminuir la superficie que deberá ser modificada.
También se deberán aplicar medidas de prevención, mitigación, restauración y compensación ambiental. Estas acciones buscan reducir la pérdida de vegetación, proteger a los animales silvestres, evitar daños innecesarios al suelo y atender las áreas afectadas durante las obras.


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