La militarización de la seguridad pública en México ha traído consecuencias preocupantes, especialmente para las mujeres. Según datos de Intersecta, cada enfrentamiento adicional de la SEDENA y la SEMAR incrementa significativamente los homicidios de mujeres: 2.12% y 12.5%, respectivamente. Esto resalta la necesidad de incorporar una perspectiva de género en las políticas de seguridad pública, como lo expone el reciente estudio del Observatorio Nacional Ciudadano, “Balance y desaciertos de la política en seguridad, cómo corregir el rumbo”.
Casos emblemáticos: Adarely F.J. y Gloria Cházaro
1. La teniente Gloria Cházaro: una tragedia en la impunidad
Gloria Cházaro, reconocida por ser la primera mujer comandante de un barco militar y con posgrados en el Reino Unido, fue encontrada sin vida en junio de 2023 en Veracruz. Aunque las evidencias apuntan a un posible feminicidio, las autoridades no preservaron la escena del crimen ni investigaron con perspectiva de género. El principal sospechoso, Octavio Capetillo, también militar, sigue prófugo.
2. La sargento Adarely F.J.: violencia desde el interior
En Chiapas, la sargento Adarely denunció abuso sexual por parte del teniente coronel Dorian “P”. Desde entonces, ha enfrentado hostigamiento y amenazas de muerte. En lugar de protegerla, las autoridades militares han iniciado procedimientos para darla de baja tras 10 años de servicio, acusándola de insubordinación.
La cultura militar: un entorno hostil para las mujeres
Estos casos reflejan un problema estructural dentro de las Fuerzas Armadas:
- Impunidad: Los responsables suelen evadir las consecuencias legales.
- Falta de apoyo institucional: Las denuncias enfrentan revictimización y trabas burocráticas.
- Riesgo interno: Las mujeres en las filas militares no solo enfrentan amenazas externas, sino también violencia desde sus propios compañeros y superiores.
Recomendaciones del Observatorio Nacional Ciudadano
El estudio destaca puntos clave para redirigir las políticas de seguridad:
- Perspectiva de género en seguridad pública: Reconocer cómo las políticas de militarización afectan desproporcionadamente a las mujeres.
- Fortalecimiento de la justicia militar: Garantizar investigaciones con perspectiva de género y sanciones efectivas.
- Protección efectiva para denunciantes: Implementar protocolos que eviten represalias y hostigamiento.
- Capacitación en derechos humanos: Asegurar que las Fuerzas Armadas respeten los derechos fundamentales de mujeres y civiles.
Militarización y la seguridad de las mujeres en México: ¿hacia dónde vamos?
El contexto actual exige que la administración de Claudia Sheinbaum priorice la perspectiva de género en su estrategia de seguridad. Es esencial garantizar que las mujeres, tanto civiles como militares, puedan confiar en las instituciones que están diseñadas para protegerlas, y que casos como los de Adarely y Gloria no se repitan.
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