Cuando se piensa en Quintana Roo, la primera imagen que viene a la mente son sus playas de arena blanca, los hoteles frente al mar y la llegada masiva de turistas de todo el mundo. Pero detrás de esa postal caribeña se esconde otra realidad: la de cientos de miles de trabajadores que encuentran en el turismo una fuente de ingresos cada vez más estable y mejor pagada.
Las cifras del Inegi publicadas en este 2025 confirman lo que muchos ya percibían en su vida diaria: Quintana Roo no solo es un estado líder en creación de empleo, sino también en mejora de salarios y reducción de la pobreza laboral.
De hecho, el último reporte sobre pobreza laboral coloca a Quintana Roo como el segundo estado con menor proporción de su población en esa situación, solo detrás de Baja California Sur. En otras palabras: aquí los trabajadores no solo consiguen empleo, sino que además su salario les alcanza para cubrir la canasta básica de sus familias.
¿Qué significa pobreza laboral?
Antes de seguir, vale la pena aclarar un concepto: la pobreza laboral. Según el gobierno, una persona está en pobreza laboral cuando el ingreso que obtiene por su trabajo no le alcanza para comprar lo básico en su hogar: alimentos, transporte, luz o renta.
Es decir, no basta con tener empleo. Lo importante es que el salario sea suficiente para sostener la vida cotidiana. En México, millones de personas trabajan largas jornadas, pero siguen sin poder cubrir lo esencial. Por eso, que Quintana Roo se haya colocado como segundo lugar nacional con menor pobreza laboral (18 % de su población) es un dato muy relevante.
Quintana Roo, líder en creación de empleo
Los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) son contundentes: Quintana Roo tiene la tasa de participación económica más alta de México (67%). Esto significa que, de cada 10 personas en edad de trabajar, casi 7 están ocupadas o buscan activamente un empleo.
El turismo es el gran motor. En Cancún, Playa del Carmen, Tulum y la Riviera Maya se concentran miles de empleos en hoteles, restaurantes, transporte y servicios profesionales. La recuperación tras la pandemia y el aumento constante de vuelos internacionales han devuelto dinamismo a la economía.
Pero hay más: no se trata solo de generar empleos, sino de empleos que pagan mejor.
Salarios que crecen más que en el resto del país
De acuerdo con las cifras más recientes, Quintana Roo registró el mayor incremento de ingresos laborales reales per cápita en México: 12.1% anual. Este aumento está por encima de Yucatán (9.8%), Aguascalientes (9.5%) y muy por arriba del promedio nacional, donde los incrementos fueron mucho más modestos.
En la práctica, esto significa que un trabajador promedio en el estado gana hoy más y que ese dinero rinde más para comprar bienes y servicios.
Explicado con un ejemplo práctico: Si un trabajador de hotelería ganaba 10,000 pesos mensuales en 2024, con un aumento real de 12% en un año, hoy percibe 11,200 pesos. Y, lo más importante, ese ingreso mantiene su poder de compra frente a la inflación.
La reducción histórica de la pobreza laboral
El dato más llamativo es que Quintana Roo logró la mayor disminución de pobreza laboral en todo el país: cinco puntos porcentuales menos en un año. En 2024, alrededor de 23% de su población estaba en esa situación. Para mediados de 2025, el porcentaje bajó a 18%. Esto refleja que más trabajadores logran cubrir sus necesidades básicas con el ingreso que reciben. Y eso se traduce en menos familias preocupadas por si alcanzará para la comida o el pago de la renta.
“Yo trabajaba en ventas ambulantes, pero el año pasado entré a un restaurante en la zona hotelera. Gano más y tengo seguro. Antes apenas alcanzaba para la despensa, ahora hasta puedo ahorrar un poquito para mis hijos”, cuenta Silvia Martínez, de 34 años, residente en Cancún.
EL CONTRASTE ENTRE FORMALIDAD E INFORMALIDAD
A nivel nacional, la diferencia de ingresos es clara: Un ocupado formal gana en promedio 10,821 pesos mensuales, mientras que un ocupado informal gana alrededor de 5,257 pesos mensuales.
En Quintana Roo, donde existe una gran cantidad de empleos temporales y en el sector servicios, la informalidad sigue siendo un reto. Sin embargo, lo relevante es que la proporción de trabajadores formales ha crecido, especialmente en las zonas turísticas donde las cadenas hoteleras exigen contratos, seguridad social y prestaciones.
“Cuando llegué hace ocho años trabajaba limpiando cuartos sin contrato. Ahora soy supervisora y tengo prestaciones. Sí se nota que la economía está mejor, porque el turismo no para y los hoteles tienen que pagar mejor para que la gente no se vaya”, comenta Laura Gómez, trabajadora del sector hotelero en Cancún.
UN CARIBE QUE TAMBIÉN PROSPERA
Quintana Roo no solo es un paraíso turístico. Hoy es también un referente nacional de dinamismo económico y laboral. Sus trabajadores tienen más empleos, mejores salarios y cada vez menos pobreza laboral.
Los datos del Inegi son claros: Quintana Roo es un estado donde el empleo no solo abunda, sino que paga lo suficiente para sostener a las familias.
En un país donde millones de trabajadores apenas sobreviven con ingresos insuficientes, el ejemplo del Caribe mexicano demuestra que es posible construir un modelo en el que el turismo no solo atraiga visitantes, sino que también genere bienestar.
¿QUÉ SECTORES ESTÁN IMPULSANDO EL CAMBIO?
Los datos de Inegi muestran que los sectores con mayor dinamismo en Quintana Roo son:
• Turismo y servicios de alojamiento: hoteles y restaurantes siguen siendo los grandes empleadores.
• Transporte y comunicaciones: impulsados por la llegada masiva de turistas y la necesidad de conectividad.
• Comercio: tanto en grandes centros como en mercados locales.
• Servicios profesionales y financieros: cada vez más relacionados con la inversión extranjera y la expansión de negocios en Cancún y Tulum.
EL DINAMISMO ECONÓMICO DEL CARIBE MEXICANO
El auge económico de Quintana Roo tiene detrás varios factores:
• La recuperación del turismo internacional tras la pandemia.
• La diversificación de la oferta turística: no solo Cancún, también Tulum, Bacalar y Holbox.
• La inversión en infraestructura y conectividad aérea.
• El fortalecimiento del sector servicios como motor de la economía.
¿CUÁLES SON LOS RETOS PENDIENTES?
Pese a los buenos resultados, aún quedan retos importantes:
• Reducir la brecha entre empleos formales e informales, sobre todo en comercio y transporte.
• Mantener el ritmo de aumento salarial frente a la inflación.
• Diversificar la economía más allá del turismo, para no depender exclusivamente de esa industria.


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