Desde el Congreso de Quintana Roo se analiza una iniciativa de reforma a la Ley de Protección y Bienestar Animal y a la legislación electoral local con la que se pretende que la propaganda utilizada durante campañas políticas no termine como desecho, sino que sea reutilizada para construir refugios para perros y gatos.
La propuesta es impulsada por el diputado del PRI, Filiberto Martínez, quien planteó que materiales como lonas, pendones, pancartas y carteles puedan ser donados a asociaciones protectoras de animales y refugios para crear techos, paredes y espacios de resguardo para fauna doméstica y silvestre.
El legislador explicó que actualmente gran parte de la llamada “basura electoral” termina acumulándose en basureros clandestinos, calles, cenotes o terrenos baldíos, generando contaminación ambiental y afectaciones a largo plazo.
“Lo que buscamos es que la propaganda electoral no tenga un solo uso. Queremos que esos materiales, que muchas veces terminan contaminando nuestro entorno durante décadas, puedan convertirse en algo útil para los animales que viven en refugios y asociaciones protectoras”, dijo.
“La basura electoral también puede servir para proteger vidas”
Filiberto Martínez recordó que desde hace años la legislación federal obliga a los partidos políticos y candidaturas a utilizar materiales reciclables o biodegradables en su propaganda electoral, sin embargo, señaló que todavía existe un problema importante relacionado con el destino final de esos residuos.
“El Tribunal Electoral incluso acuñó el término de ‘basura electoral’ para referirse a todos estos desechos que se generan durante las campañas. Estamos hablando de toneladas de materiales plásticos que muchas veces tardan hasta 50 años en degradarse y que terminan afectando gravemente al medio ambiente”, explicó.
Detalló que Quintana Roo enfrenta condiciones climáticas extremas durante gran parte del año, con altas temperaturas y fuertes lluvias, por lo que estos materiales podrían ayudar a mejorar las condiciones de vida de animales rescatados.
“En una región como la Península de Yucatán, donde el calor y las lluvias son constantes, estas lonas y materiales pueden convertirse en techos, paredes o pisos que ayuden a proteger a perros, gatos y fauna silvestre que se encuentra bajo resguardo”, indicó.
Asociaciones serían las encargadas de recibir los materiales
La iniciativa establece que los partidos políticos, coaliciones y candidaturas independientes deberán retirar su propaganda electoral al finalizar las campañas y posteriormente decidir si los materiales son enviados a centros de reciclaje o donados a asociaciones protectoras de animales.
Las organizaciones encargadas de recibir la propaganda deberán contar con autorización oficial como donatarias y transparentar el uso de los materiales, debido a que estos fueron adquiridos con recursos públicos.
“Esta propuesta no solo busca reducir la contaminación, también busca fortalecer el bienestar animal y generar conciencia social sobre el impacto ambiental de los procesos electorales.
“Si no atendemos este problema, la basura electoral puede terminar afectando directamente nuestro medio ambiente y también la economía de miles de familias que viven del turismo.”, explicó.


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