La industria manufacturera mexicana registró una nueva desaceleración en mayo de 2026. De acuerdo con la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la producción disminuyó respecto al mes anterior y también mostró un ligero retroceso en comparación con el mismo periodo del año pasado.
A este comportamiento se sumaron reducciones en el empleo, las horas trabajadas y las remuneraciones mensuales, lo que dibuja un panorama de menor dinamismo para uno de los sectores más importantes de la economía nacional.
El dato más relevante del informe es que el volumen físico de la producción manufacturera cayó 0.6% en mayo respecto a abril, mientras que en la comparación anual el descenso fue de 0.1%. Aunque la disminución anual es moderada, es una muestra de que la actividad industrial continúa enfrentando dificultades para recuperar un ritmo de crecimiento sostenido.
La manufactura tiene un peso importante en la economía mexicana porque concentra miles de empresas y millones de empleos, además de producir bienes que se consumen dentro del país y se exportan a mercados internacionales. Por ello, cuando este sector reduce su actividad suele ser una señal de que la demanda de productos industriales también pierde fuerza.
Menos empleos en fábricas
El estudio también muestra que el empleo dentro de las fábricas continuó disminuyendo. Durante mayo, el personal ocupado se redujo 0.1% respecto al mes anterior, mientras que en la comparación anual la caída fue de 2.1%. Esto significa que actualmente trabajan menos personas en la industria manufacturera que hace un año.
La menor actividad también se reflejó en las jornadas laborales. Las horas trabajadas descendieron 0.5% en un mes y 1.6% en comparación con mayo de 2025. Esta reducción suele estar asociada con una menor carga de producción o con ajustes realizados por las empresas para adaptarse a una demanda más baja.
Salarios que rinden menos
Otro indicador que mostró debilidad fueron las remuneraciones medias reales, es decir, los ingresos de los trabajadores una vez descontado el efecto de la inflación. Durante mayo disminuyeron 0.9% respecto a abril, aunque todavía se mantienen 1.5% por encima del nivel observado hace un año, lo que indica que, pese al retroceso mensual, el balance anual sigue siendo positivo.
ALZAS Y CAÍDAS EN LA INDUSTRIA
Sin embargo, el comportamiento de la industria no fue uniforme. Algunos sectores lograron crecer incluso en un entorno de desaceleración. El mayor avance correspondió a la fabricación de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos, cuya producción aumentó 9.3% anual, convirtiéndose en el subsector con mejor desempeño del periodo. También registraron incrementos las industrias metálicas básicas, la fabricación de productos minerales no metálicos, la industria química y la industria alimentaria.
En contraste, varias ramas tradicionales registraron caídas importantes. La fabricación de accesorios y equipo para generación eléctrica disminuyó 8.9% anual, mientras que la confección de prendas de vestir cayó 6.2% y la industria de la madera retrocedió 6.1%. También mostraron descensos la fabricación de productos de plástico y hule, la impresión, el equipo de transporte y la industria del mueble.
En materia laboral también hubo diferencias entre categorías de trabajadores. Aunque el empleo total disminuyó, los salarios de obreros y técnicos en producción crecieron 3.7% anual, uno de los indicadores más favorables del reporte. Esto sugiere que, pese al menor dinamismo de la actividad, algunas empresas continúan ajustando los salarios para conservar personal especializado o compensar aumentos acumulados en el costo de vida.
Aunque una variación mensual puede responder a factores temporales, la coincidencia de descensos en producción, empleo y horas trabajadas ofrece una imagen más amplia del momento que atraviesa la manufactura mexicana. El desempeño de este sector suele ser observado de cerca porque funciona como un termómetro de la actividad económica, ya que abastece cadenas productivas nacionales y participa de manera importante en las exportaciones del país.
¿QUÉ PASÓ EN MAYO?
• La producción manufacturera cayó 0.6% respecto a abril de 2026.
• En comparación anual, la producción disminuyó 0.1%.
• El empleo manufacturero bajó 2.1% frente a mayo de 2025.
• Las horas trabajadas retrocedieron 0.5% mensual y 1.6% anual.
• Las remuneraciones medias reales disminuyeron 0.9% mensual, aunque mantienen un crecimiento anual de 1.5%.
• La fabricación de equipo de computación y componentes electrónicos fue el subsector con mayor crecimiento (9.3% anual).
• Las mayores caídas ocurrieron en equipo eléctrico (-8.9%), prendas de vestir (-6.2%) e industria de la madera (-6.1%).
• Los salarios de obreros y técnicos en producción aumentaron 3.7% anual, uno de los indicadores más positivos del estudio.


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