De acuerdo con la Red de Monitoreo de Sargazo del Caribe, se prevé un mayor recale de sargazo en las costas de Quintana Roo durante marzo y abril, justo en el periodo vacacional de Semana Santa.
El pronóstico ocurre en un contexto de alta acumulación de biomasa en el Atlántico. Reportes recientes indican que en el Caribe mexicano ya se han acumulado 7 mil 460 toneladas de sargazo en lo que va del año, mientras que en el Atlántico Central Occidental se desplazan más de 280 mil toneladas con dirección al Caribe.
A nivel internacional, monitoreos satelitales han identificado que el llamado Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico ha alcanzado volúmenes históricos, con estimaciones que superan los 38 millones de toneladas en altamar, una cifra mayor incluso a la registrada en 2022, considerado uno de los años más críticos.
Estrategia de contención en el mar
Ante este panorama, la Secretaría de Marina mantiene activo un operativo de contención en el Caribe mexicano, priorizando el corredor turístico que integran Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Cozumel.
La estrategia contempla el despliegue permanente de 16 unidades navales, entre ellas un buque oceánico, 11 embarcaciones costeras y cuatro sargaceras anfibias. Además, se han instalado 9 mil 500 metros de barreras de contención para frenar la macroalga antes de que llegue a la costa, con la proyección de sumar otros 6 mil metros en coordinación con el gobierno estatal.
El objetivo es interceptar el sargazo en altamar o en aguas someras, reducir su acumulación en playas y mitigar el impacto ambiental y turístico durante la temporada alta.
¿De qué depende si llega o no?
De acuerdo con la bióloga especialista en pastos marinos, Brigitta Van Tussenbroek, una gran cantidad de sargazo en el océano no significa que automáticamente todo llegará a las costas, sino que la dinámica de las corrientes repercute en los trayectos de la macroalga.
“La sola presencia de esta alga en altamar no significa que vaya a haber más sargazo en las playas. Lo que realmente define si llega o no es la combinación entre el viento y las corrientes submarinas. Cuando estas condiciones lo favorecen, sí aumenta la probabilidad de que el sargazo sea arrastrado hacia la costa”, explicó.
La investigadora subrayó que el comportamiento del sargazo es dinámico y puede cambiar en cuestión de días. Recordó que hace dos años se registró un recale anticipado debido a modificaciones en los patrones de viento.
“Vimos algo similar cuando hubo nortes y suradas que cambiaron el comportamiento de las corrientes. Eso hizo que más sargazo llegará antes de lo habitual. No fue que hubiera más sargazo en el océano, sino que las condiciones lo empujaron hacia tierra. Por eso es muy importante no alarmarse únicamente por las cifras en altamar”, detalló.
El cambio climático como factor clave
Brigitta Van Tussenbroek también explicó que el crecimiento acelerado del sargazo en los últimos años está relacionado con fenómenos globales.
“El cambio climático está multiplicando de manera acelerada el volumen de sargazo que flota en el océano. Esto incrementa el riesgo de recales en las costas de Quintana Roo, ya no solo en una temporada específica, sino prácticamente durante todo el año”, advirtió.
No obstante, insistió en que no toda la biomasa registrada en el Atlántico terminará en las playas del Caribe mexicano.
“Que tengamos esta enorme acumulación en el Atlántico no quiere decir que todo eso vaya a llegar aquí. Dependerá completamente de las corrientes marinas, que a su vez están dominadas por los vientos alisios. Si las condiciones cambian, también cambia la trayectoria del sargazo”, puntualizó.
Posibles variaciones esta temporada
Sobre lo que podría ocurrir en Semana Santa y en los meses siguientes, la especialista fue cautelosa.
“Probablemente sigamos viendo recales antes del inicio formal de la temporada, porque son manchones que se desprenden de este gran cinturón, pero es muy probable que sean menores o similares a los que hemos visto en las últimas semanas”, comentó.
Añadió que fenómenos como lluvias intensas, sistemas tropicales o cambios en los vientos pueden funcionar como una barrera temporal.
“En otros años hemos visto que durante la temporada de lluvias, los vientos ayudan a disminuir los recales en algunas zonas. Pero esto no es permanente. No podemos esperar que una onda tropical mantenga alejadas las manchas durante toda la temporada. Cuando esas condiciones desaparecen, el sargazo puede regresar”, dijo.
EL RECORRIDO DEL SARGAZO
Origen: Mar de los Sargazos, en el Atlántico Norte.
Desplazamiento: Corrientes del Atlántico Norte y del Golfo arrastran los manchones hacia el Caribe y el Golfo de México.
Llegada a las costas: México (Cancún, Riviera Maya, Playa del Carmen), Florida y otras islas del Caribe.
Punto Final: Atlántico Norte
FACTORES QUE INFLUYEN
• Corrientes oceánicas alteradas por el cambio climático
• Nutrientes de ríos como el Amazonas y el Orinoco
• Levantamiento de aguas saladas cerca de África
IMPACTO EN LAS COSTAS
• Decoloración y contaminación visual de las playas
• Malos olores por descomposición
• Daños en ecosistemas costeros y fauna marina
• Pérdidas económicas para el turismo
¿QUÉ PODEMOS HACER?
• Monitoreo constante del sargazo con imágenes satelitales
• Investigación sobre nuevas formas de aprovechar el alga (compostas, biocombustibles)
• Medidas de contención y recolección para minimizar el impacto en las playas


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