La alerta ignorada que gana terreno
A través de una serie de comunicados emitidos durante 2025, la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud de México ha documentado un «aumento de casos de tos ferina» en diversas regiones del país. Los avisos, catalogados como «Aviso Epidemiológico por Aumento de Casos de Tos ferina», se han repetido en febrero, marzo, abril y junio, lo que subraya una tendencia preocupante y persistente.
La tos ferina, también conocida como pertussis, es una infección del tracto respiratorio causada por la bacteria Bordetella pertussis. Su principal característica es una tos violenta e incontrolable que puede dificultar la respiración, seguida de un sonido agudo similar a un «silbido» al inhalar. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., aunque afecta a personas de todas las edades, es especialmente peligrosa, e incluso mortal, en los lactantes menores de un año.
¿Por qué está aumentando? Las claves científicas
La evidencia científica apunta a una combinación de factores para explicar este resurgimiento. La principal causa, señalan expertos en salud pública, es la disminución en la cobertura de vacunación. La pandemia de COVID-19 interrumpió los programas de vacunación de rutina a nivel global, un hecho corroborado por un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF del 15 de julio de 2025, que alerta sobre un estancamiento en la inmunización infantil.
Un punto clave que la ciencia ha revelado es la inmunidad menguante. Ni la infección natural ni la vacuna ofrecen protección de por vida. Un estudio publicado en la revista Pediatrics demostró que la protección de la vacuna DTaP (difteria, tétanos y tos ferina acelular) disminuye con el tiempo, haciendo necesarios los refuerzos.
Recomendaciones clave de las autoridades sanitarias:
- Vacunación Completa en Niños: Es crucial cumplir con el esquema de vacunación infantil, que incluye varias dosis de la vacuna pentavalente o hexavalente a los 2, 4, 6 y 18 meses.
- Refuerzo en Adolescentes y Adultos: Se recomienda una dosis de refuerzo (Tdap) para adolescentes y adultos, especialmente para aquellos que tendrán contacto cercano con bebés.
- Vacunación en el Embarazo: La vacunación de la madre durante cada embarazo, idealmente entre las semanas 27 y 36, es una estrategia fundamental. Según un estudio del New England Journal of Medicine, esto permite la transferencia de anticuerpos al feto, protegiéndolo en sus primeros meses de vida, los más vulnerables.
Síntomas que no debes ignorar
Los primeros síntomas de la tos ferina son similares a los de un resfriado común:
- Congestión nasal
- Fiebre baja
- Tos leve
Sin embargo, después de una o dos semanas, la tos se vuelve severa y se presenta en ataques (paroxismos). En los bebés, la tos puede ser mínima o inexistente; en su lugar, pueden presentar apnea, que es una pausa en la respiración. Cualquier sospecha, especialmente en un lactante, requiere atención médica inmediata. El diagnóstico se confirma mediante pruebas de laboratorio (PCR o cultivo).
En conclusión, la alerta de la Secretaría de Salud no es un asunto menor. El aumento de la tos ferina es un recordatorio de que las enfermedades prevenibles pueden regresar si se descuida la vigilancia y, sobre todo, la vacunación. La protección de los más pequeños depende de la inmunidad comunitaria y del seguimiento de las recomendaciones científicas.


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