Después de 10 horas de diálogo, la sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció la ruptura de la mesa tripartita de negociación sostenida con funcionarios federales y estatales en Ciudad Administrativa, Oaxaca.
La dirigenta Yenny Aracely Pérez Martínez acusó al gobierno de mantener una “cerrazón total”, particularmente en torno al tema de pagos de horas extras a docentes de Secundarias Técnicas, y advirtió que, si no hay una respuesta favorable, volverán a las calles como medida de presión.
Una negociación de 10 horas sin resultados
La reunión contó con la participación de figuras relevantes del gobierno federal, entre ellas la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el secretario de Educación Pública, Mario Delgado; y el director general del ISSSTE, Martí Batres, además de representantes del gobierno estatal de Oaxaca.
Sin embargo, tras horas de exposición y debate, los docentes salieron inconformes. Pérez Martínez afirmó que el encuentro fue improductivo porque no se atendieron las exigencias principales del magisterio, en especial las relacionadas con los pagos pendientes a profesores que llevan años esperando su compensación por horas trabajadas.
“La respuesta fue simplemente que no hay recursos para cubrir esos pagos, a pesar de que el dinero ya había sido etiquetado desde el ciclo escolar anterior”, denunció la lideresa.
Reclamo por justicia laboral y falta de voluntad política
El punto más tenso de la reunión giró en torno a la justicia laboral, uno de los ejes de lucha histórica de la CNTE. Según la dirigenta, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) mostraron una actitud de bloqueo al rechazar cualquier compromiso de pago o calendario de regularización.
“No pedimos dádivas, pedimos justicia laboral”, enfatizó Pérez Martínez, señalando que se trata de trabajo ya realizado por los maestros, no de apoyos extraordinarios.
La lideresa también subrayó que este reclamo no es nuevo: “Las autoridades han tenido conocimiento de esta situación desde hace varios ciclos escolares y aun así no han hecho nada por resolverla. Llegaron a la mesa para cerrarse, no para negociar”.
Ultimátum y advertencia: “Nos veremos en las calles”
Ante la falta de acuerdos, la comisión política de la sección 22, junto con los representantes de los diferentes niveles educativos, decidió levantarse de la mesa. Antes de retirarse, entregaron un ultimátum a las autoridades:
Si para el lunes próximo no se presenta una propuesta concreta de solución, la CNTE retomará movilizaciones y protestas públicas.
Pérez Martínez fue contundente al afirmar que, si el secretario de Educación Pública Mario Delgado no tiene la capacidad para resolver la problemática, entonces la presidenta Claudia Sheinbaum deberá intervenir directamente.
“No puede ser que existan profesores a los que se les deben horas desde hace más de diez años. Es una falta de respeto al magisterio y una injusticia que no vamos a tolerar más”, advirtió.
Acusaciones contra el gobierno estatal
Además de los reclamos hacia el gobierno federal, la dirigente magisterial también criticó duramente al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, por supuestamente desinformar a la sociedad respecto a las negociaciones con la CNTE.
“En sus conferencias semanales aseguran que todas nuestras demandas ya fueron atendidas, y eso es completamente falso. Ninguno de los temas estructurales ha sido resuelto”, sostuvo Pérez Martínez.
La lideresa señaló que la administración estatal intenta minimizar la inconformidad del magisterio, pero las bases en las regiones están plenamente informadas y dispuestas a retomar las protestas si no hay avances reales.
Un conflicto que podría escalar nuevamente
La sección 22 de la CNTE es una de las organizaciones sindicales con mayor capacidad de movilización en el país y tiene un largo historial de protestas y paros en defensa de los derechos laborales de los docentes.
Con la ruptura del diálogo, crece la posibilidad de que Oaxaca vuelva a ser escenario de manifestaciones, bloqueos carreteros y marchas en los próximos días.
El magisterio oaxaqueño insiste en que no busca confrontación, sino respuestas concretas a sus demandas, entre ellas:
- Pago inmediato de horas extras y adeudos laborales.
- Respeto a los derechos adquiridos de los docentes.
- Incremento en los espacios educativos y regularización administrativa.
La tensión educativa vuelve al centro del debate
La ruptura de la mesa tripartita deja en evidencia que los conflictos estructurales del sistema educativo en Oaxaca siguen sin resolverse. La falta de acuerdos y recursos podría reactivar un ciclo de movilizaciones que afecte no solo al sector educativo, sino también a la gobernabilidad del estado.
Mientras tanto, la sección 22 de la CNTE mantiene su postura firme: “Si no hay respuesta, nos vemos en las calles.”


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