Los policías sin certificación en Puebla se han convertido en uno de los principales focos de alerta para la seguridad pública del estado. El dato es contundente: 4 de cada 10 elementos municipales carecen actualmente de las certificaciones y controles de confianza exigidos por la ley para ejercer plenamente sus funciones, incluyendo el uso legítimo de armas.
Este panorama revela una crisis estructural que va más allá de la falta de personal. Se trata de un problema de planeación, financiamiento y responsabilidad institucional que impacta directamente en la vida cotidiana de miles de ciudadanos.
La dimensión real del problema policial
La fuerza operativa municipal en Puebla está conformada por cerca de 7 mil 900 agentes. Sin embargo, una parte considerable de ellos no cuenta con documentación vigente ni ha aprobado los exámenes necesarios para desempeñar tareas de seguridad pública.
Esto significa que muchos policías están desarmados, limitados en sus funciones o simplemente no pueden actuar ante situaciones de riesgo, dejando amplias zonas del estado en condiciones de vulnerabilidad. El caso más extremo es el del municipio de Epatlán, que inició la actual administración sin un solo policía municipal en funciones.
Municipios sin policías y el Estado como respaldo
La ausencia de policías certificados ha obligado al gobierno estatal a asumir directamente las tareas de vigilancia en varios municipios. En al menos cinco regiones, la policía estatal ha tenido que cubrir el vacío dejado por ayuntamientos que no cuentan con corporaciones operativas o cuyos elementos no están acreditados.
Este escenario pone en evidencia una realidad preocupante: la seguridad municipal depende cada vez más del respaldo estatal, lo que rompe con el esquema de corresponsabilidad y debilita la autonomía local en materia de prevención del delito.
El papel del presupuesto y el Fortamun
Uno de los factores clave detrás de los policías sin certificación en Puebla es el uso ineficiente de los recursos públicos. El Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun) está diseñado precisamente para reforzar áreas estratégicas como la seguridad.
Aunque la mayoría de los municipios cumplió con la recomendación de destinar al menos 20% de su presupuesto a seguridad, existe un grupo que refleja un abandono alarmante. Doce municipios no destinaron un solo peso del Fortamun a tareas de seguridad pública, dejando a sus comunidades sin protección adecuada.
Otros ayuntamientos invirtieron porcentajes mínimos, insuficientes para cubrir capacitación, certificaciones y controles de confianza, lo que perpetúa la precariedad institucional.
Policías sin certificación en Puebla y el riesgo ciudadano
La presencia de policías no certificados no solo representa una falta administrativa, sino un riesgo directo para la población. Un agente sin controles de confianza puede carecer de preparación adecuada, estabilidad emocional o incluso de la confiabilidad necesaria para portar un arma.
Además, la falta de certificación limita la capacidad de reacción ante delitos, emergencias o situaciones de violencia, lo que incrementa la percepción de inseguridad y debilita la confianza ciudadana en las instituciones.
Sanciones y responsabilidades municipales
Las administraciones municipales que incumplieron con la asignación de recursos y la certificación de sus policías enfrentarán sanciones administrativas y financieras. Estas medidas buscan corregir prácticas que han puesto en riesgo la paz social y la integridad de las comunidades.
Las revisiones financieras también apuntan a fortalecer la rendición de cuentas y evitar que los fondos federales destinados a seguridad sean desviados o subutilizados.
La meta: profesionalización total para 2026
El objetivo planteado por el gobierno estatal es ambicioso pero necesario: lograr que la totalidad de los policías municipales estén certificados antes de que concluya 2026. Para ello, se implementará una estrategia de acompañamiento, capacitación y subsidios para municipios con economías más frágiles.
La profesionalización policial no solo implica aprobar exámenes, sino construir corporaciones más sólidas, confiables y cercanas a la ciudadanía.
Una alerta que exige acción inmediata
El problema de los policías sin certificación en Puebla es un reflejo de años de rezago institucional y decisiones presupuestales erráticas. Resolverlo no solo es una obligación legal, sino una necesidad urgente para garantizar la seguridad y el bienestar de la población.
Mientras no se cierre esta brecha, el estado seguirá enfrentando vacíos de seguridad que afectan la confianza ciudadana. La certificación total de las corporaciones municipales será clave para reconstruir un sistema de seguridad más eficaz, profesional y sostenible en Puebla.


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