La película Emilia Pérez, dirigida por Jacques Audiard, ha generado un intenso debate en México, no solo por su trama —que aborda el crimen organizado y las desapariciones en un formato de musical—, sino por la controversia en torno a la llamada «garantía Cinépolis«.
Usuarios en redes sociales expresaron su descontento al descubrir que esta «garantía», que inicialmente asumieron como una política de reembolso, resultó ser solo un sello de recomendación. Ante el malestar de los consumidores y la presión social, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) anunció que ya trabaja con Cinépolis para aclarar la situación.
¿Qué es la “garantía Cinépolis”?
Según declaraciones de Cinépolis, la «garantía Cinépolis» no implica reembolsos ni devoluciones, sino que funciona como una recomendación editorial que sugiere al público que una película ofrece una experiencia única. Sin embargo, usuarios que buscaron en internet información sobre esta garantía encontraron resultados que indicaban que podrían pedir un reembolso si abandonaban la función antes de los primeros 30 minutos.
Esto generó confusión, y las redes sociales se llenaron de críticas, memes y exigencias hacia Cinépolis para cumplir con los supuestos términos de esta garantía.
Profeco interviene: ¿Qué exige la ley?
En respuesta a las quejas de los consumidores, Profeco recordó que la Ley Federal de Protección al Consumidor regula el uso de términos como «garantía» o «garantizado». Según la legislación:
- Debe especificarse claramente en qué consiste la garantía.
- Se debe detallar cómo los consumidores pueden hacerla efectiva.
- La información debe ser veraz y comprobable para evitar confusiones.
Por tanto, Profeco ha solicitado a Cinépolis que esclarezca públicamente los términos y condiciones de su «garantía» para cumplir con la ley y proteger los derechos de los consumidores.
El papel del consumidor: Recomendaciones de Profeco
Mientras se aclara la situación, Profeco recordó a los usuarios:
- Conservar los comprobantes de compra. Boletos impresos o digitales son esenciales para presentar quejas.
- Acudir a conciliaciones con la empresa. Esto permite resolver el conflicto de manera directa.
- Reportar irregularidades a Profeco. Las denuncias pueden hacerse a través de su portal oficial o líneas de atención.
Una película cargada de polémica más allá del cine
El descontento por Emilia Pérez no solo gira en torno a la «garantía». Desde su estreno, la cinta ha sido criticada por su tratamiento del crimen organizado y las desapariciones forzadas en México, temas que el director francés Jacques Audiard admitió haber abordado sin investigación previa.
La decisión de convertir una problemática social tan grave en un musical protagonizado mayoritariamente por un elenco extranjero ha sido señalada como insensible y alejada de la realidad mexicana. Esto, sumado a la polémica con Cinépolis, ha colocado a la película en el centro del debate público.
Cinépolis y la transparencia como prioridad
En su comunicado oficial, Cinépolis aseguró que está trabajando junto a Profeco para garantizar que la información proporcionada a los consumidores sea clara y confiable. La empresa también destacó que su prioridad es mantener la confianza de su público.
Si bien la situación ha generado críticas hacia la cadena de cines, su disposición para colaborar con Profeco y aclarar los términos de la «garantía» puede ser una oportunidad para reforzar su relación con los clientes.
Lecciones para la industria del entretenimiento
Este caso subraya la importancia de la transparencia en la comunicación con los consumidores. Las empresas del sector entretenimiento, particularmente en un mercado tan competitivo como el mexicano, deben garantizar que sus políticas sean claras, precisas y alineadas con las expectativas del público.
Además, muestra cómo las redes sociales pueden amplificar las críticas y forzar a las marcas a actuar rápidamente para evitar daños mayores a su reputación.
Conclusión: Transparencia, el camino hacia la confianza
El caso de la «garantía Cinépolis» y Emilia Pérez es un recordatorio de que las marcas deben manejar con cuidado términos que puedan inducir a error. Aunque Cinépolis ya colabora con Profeco para aclarar la situación, el impacto en la percepción pública refleja la importancia de establecer políticas claras desde el principio.
Por otro lado, el debate en torno a la película muestra la sensibilidad del público mexicano hacia temas sociales y culturales, especialmente cuando se abordan desde perspectivas externas. La lección para la industria cinematográfica es clara: el contexto y el respeto por la realidad local son clave para conectar con las audiencias.
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