Playa del Carmen, parte del corredor turístico de la Riviera Maya, enfrenta este viernes 6 de junio condiciones climáticas de calor intenso y la persistencia de una surada, con temperaturas máximas que alcanzarán entre 34 y 36 °C.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha pronosticado un día muy caluroso para Playa del Carmen, con temperaturas máximas que oscilarán entre los 34 y 36 °C. La sensación térmica podría ser aún mayor debido a la humedad característica de la región, lo que intensifica la percepción de calor. Se espera cielo soleado con vientos moderados, contribuyendo a un ambiente seco y cálido.
Las autoridades de Protección Civil reiteran la importancia de que tanto residentes como turistas tomen medidas preventivas ante estas condiciones. Es fundamental mantenerse hidratado bebiendo abundantes líquidos, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas centrales del día, específicamente entre las 11:00 y 16:00 horas, y usar protección solar, sombreros, gorras y ropa ligera de colores claros.
Las condiciones climáticas actuales podrían afectar la comodidad de las actividades turísticas al aire libre, como visitas a las playas, cenotes o zonas arqueológicas cercanas. Se aconseja planificar las actividades en horarios de menor intensidad solar para garantizar el bienestar.
La persistencia de altas temperaturas y fenómenos como la surada en un destino de playa como Playa del Carmen, donde gran parte de la actividad es al aire libre, plantea desafíos para la infraestructura turística y la gestión de la experiencia del visitante. Esto podría implicar la necesidad de adaptar los servicios, como asegurar una mayor disponibilidad de aire acondicionado en espacios públicos y privados, o la promoción de actividades en horarios más frescos. Una gestión proactiva que incluya la educación al turista sobre los riesgos del calor extremo es fundamental para mantener la competitividad y la satisfacción en el largo plazo, especialmente si estos patrones climáticos se vuelven más frecuentes.
La exposición a condiciones climáticas extremas puede aumentar la conciencia sobre el cambio climático entre turistas y operadores. Esto podría impulsar una mayor demanda de turismo sostenible y prácticas eco-amigables en la Riviera Maya, incentivando a hoteles y operadores a invertir en soluciones de eficiencia energética y gestión de recursos hídricos. Este enfoque se alinea con la creciente tendencia global de turismo responsable, lo que podría beneficiar la imagen y la sostenibilidad del destino a largo plazo.


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