Una carrera contra el tiempo se vive en las costas de Oaxaca y Guerrero. Ante el impacto «extremadamente peligroso» del Huracán Erick, autoridades de los tres niveles de gobierno han desplegado un operativo masivo de seguridad y evacuación, con 70 municipios en total declarados en Alerta Roja por Peligro Máximo.
La costa sur del Pacífico mexicano se encuentra en estado de emergencia total. La llegada del Huracán Erick, un poderoso ciclón categoría 4, ha obligado a las autoridades a implementar una de las operaciones de protección civil más grandes de los últimos años para salvaguardar la vida de miles de personas en Oaxaca y Guerrero.
La Coordinación Nacional de Protección Civil, en conjunto con los gobiernos estatales, activó la Alerta Roja (Peligro Máximo), la más alta en la escala de riesgo, para un total de 70 municipios:
* 55 municipios en Oaxaca
* 15 municipios en Guerrero
Esta medida implica la suspensión de todas las actividades no esenciales y la recomendación urgente a la población de evacuar las zonas de alto riesgo y dirigirse a los refugios temporales.
La respuesta del Estado ante la catástrofe
La respuesta gubernamental ha sido multifacética, involucrando a diversas agencias en un esfuerzo coordinado para mitigar los efectos devastadores del huracán.
* Mensaje Presidencial: La presidenta Claudia Sheinbaum emitió un mensaje a la nación pidiendo a la población de las zonas afectadas «mantenerse juntos y mantener la calma», y sobre todo, seguir al pie de la letra las indicaciones de Protección Civil y acudir a los albergues.
* Activación del Plan Marina: La Secretaría de Marina (SEMAR) ha pasado su operativo a la Fase de Auxilio, lo que significa el despliegue de personal y equipo para realizar rescates y brindar ayuda directa a la población civil damnificada.
* Refugios Temporales: Se han habilitado cientos de refugios en toda la región. Solo en la costa de Chiapas y Oaxaca, se activaron 516 albergues con capacidad para atender a más de 37,000 personas.
* Alerta de la CFE: La Comisión Federal de Electricidad (CFE) se declaró en estado de alerta máxima, movilizando cuadrillas y recursos para atender los más que probables cortes masivos de energía eléctrica en las zonas de impacto.
El pulso en las comunidades: entre la prevención y el pánico
En las horas previas al impacto, los reportes desde las comunidades costeras reflejaban una mezcla de preparación y ansiedad. En localidades de la Costa Chica de Guerrero, como Marquelia, se registraron compras de pánico, con ciudadanos abarrotando tiendas para abastecerse de agua, alimentos no perecederos y baterías.
> «Manténganse juntos y mantengan calma; saldremos adelante.» – Presidenta Claudia Sheinbaum, en su mensaje a las zonas afectadas.
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Este huracán representa la primera gran prueba de gestión de desastres naturales para la nueva administración federal. La eficacia en la coordinación entre la federación, los estados y los municipios, así como la rapidez de la respuesta en la fase de auxilio y reconstrucción, serán evaluadas minuciosamente por una población que tiene muy presente el recuerdo de desastres anteriores. La prioridad absoluta en este momento es evitar la pérdida de vidas humanas ante un fenómeno calificado como «potencialmente mortal».


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