La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a través de su centro en Yucatán, ingresó ante la Semarnat el 8 de julio de 2025 una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA-R) para llevar a cabo la ampliación y modernización de la carretera Mérida–Celestún, en el tramo que va del kilómetro 34+600 al 77+300, correspondiente a los municipios de Kinchil, Chunchucmil y Celestún.
El proyecto plantea la mejora de esta importante vía de acceso a la costa poniente de Yucatán en dos fases. La primera sección comprende la ampliación del ancho actual de 6 a 12 metros, incluyendo dos carriles de 3.5 metros y acotamientos laterales de 2.5 metros, a lo largo de 30.4 kilómetros.
La segunda etapa, que abarca del kilómetro 65+000 al 77+300, se enfocará en la modernización del camino mediante la consolidación de acotamientos y la ampliación del ancho total de 6 a 9 metros, con carriles de 3.0 metros y acotamientos de 1.5 metros por lado.
Además de la mejora del camino principal, se contempla la adecuación de dos accesos, uno en Kinchil y otro en Chunchucmil, así como el mejoramiento del acceso al puerto de Celestún, uno de los puntos turísticos más visitados del estado por su biodiversidad y atractivos naturales como los flamencos rosados.
Cambio de uso de suelo
Para llevar a cabo la obra, se solicita a la Semarnat la autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, que implican la afectación de 27.15 hectáreas, donde actualmente predomina vegetación típica de la región.
El proyecto se encuentra en etapa de revisión dentro del proceso de evaluación de impacto ambiental, en el que las autoridades federales valorarán los beneficios de la modernización frente a los posibles efectos sobre el medio ambiente, la flora y la fauna.


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