El reloj corre. El presidente Donald Trump ha fijado el 1 de febrero como fecha límite para que México y Canadá presenten soluciones contundentes a temas críticos como la migración, el tráfico de fentanilo y el comercio desbalanceado. De no cumplir, México enfrentará aranceles del 25% y una posible ruptura del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Los desafíos de México ante el ultimátum de Trump
México se enfrenta a una serie de exigencias que ponen en juego su estabilidad económica y política. Los principales puntos de fricción incluyen:
Una política migratoria más estricta
Trump exige medidas drásticas para frenar la migración hacia Estados Unidos. Esto podría implicar:
- Programas de arraigo: Crear oportunidades económicas para evitar que las personas emigren.
- Deportaciones masivas: México podría convertirse de facto en un “tercer país seguro”.
El combate al tráfico de fentanilo
El fentanilo, responsable de más de 100,000 muertes anuales en Estados Unidos, es un tema prioritario. México deberá demostrar resultados concretos:
- Incautaciones mayores: Como el decomiso de una tonelada en diciembre pasado.
- Colaboración con agencias de seguridad de EE.UU.: Esto incluye compartir inteligencia sobre cárteles mexicanos.
¿Un nuevo muro fronterizo?
En su primer mandato, Trump presionó a México para reforzar su frontera sur. Ahora, esa demanda regresa con renovada fuerza. Entre las posibles medidas se encuentran:
- Infraestructura de contención: Proyectos similares al “muro” en la frontera sur.
- Programas sociales como barrera migratoria: Utilizar inversiones en programas sociales para reducir flujos migratorios.
El T-MEC en riesgo: renegociación o cancelación
El acuerdo comercial que une a México, Estados Unidos y Canadá está en peligro. La revisión del T-MEC, originalmente prevista para 2026, se ha adelantado. Esto pone a México en una posición difícil:
- Aranceles del 25%: Un golpe directo a sectores clave como el automotriz y agrícola.
- Restricciones comerciales: México podría verse obligado a modificar sus políticas energéticas y de importación de maíz transgénico.
¿Qué está haciendo México?
La presidenta Claudia Sheinbaum ha iniciado reuniones estratégicas con empresarios y miembros de su gabinete para diseñar una respuesta que evite la confrontación. Sin embargo, varios desafíos persisten:
- Falta de liderazgo en Washington: El embajador Esteban Moctezuma no ha desempeñado un papel activo en las negociaciones.
- Presión interna: El gobierno enfrenta críticas por no anticipar este escenario.
¿Qué está en juego?
La posible aplicación de aranceles no solo afectaría a los exportadores mexicanos, sino también a la economía de Estados Unidos, donde el comercio con México representa un motor clave. Sin embargo, Trump parece dispuesto a asumir el costo político y económico de estas medidas, reforzando su posición frente a su base electoral.
Un panorama incierto
México está en una encrucijada histórica. La presión de Donald Trump pone en jaque su estabilidad comercial, migratoria y política. Aunque se han identificado caminos para evitar la confrontación, el tiempo es limitado y las decisiones deberán ser rápidas y estratégicas.
La relación entre México y Estados Unidos enfrenta su prueba más difícil en años. La pregunta es si ambos países lograrán encontrar una solución que permita salvar el T-MEC y evitar una guerra comercial con consecuencias devastadoras.
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