La indignación tras el Pride: no hay celebración sin justicia
Apenas habían pasado unas semanas desde que las calles de México se llenaron de colores y celebración por el Mes del Orgullo, cuando la realidad volvió a golpear con fuerza a la comunidad LGBTIQ+. El júbilo por la visibilidad se transformó rápidamente en duelo, coraje e impotencia. Al menos 12 personas de la diversidad sexual y de género fueron asesinadas tan solo en lo que va de julio.
En respuesta, la Asamblea Nacional Trans No Binarie convocó a la Marcha Nacional contra los Crímenes de Odio hacia Personas LGBTIQ+, una movilización que partió del Ángel de la Independencia rumbo a la Secretaría de Gobernación (Segob), cargada de pancartas, gritos de justicia y el dolor de familias que han perdido a sus seres queridos por el simple hecho de ser quienes son.
Exigen justicia y el fin de la impunidad
“Nos están matando y no hay justicia”. Esa fue una de las consignas más repetidas durante la marcha. Integrantes de colectivos, personas activistas y familiares de víctimas pidieron que los asesinatos de personas LGBTIQ+ se reconozcan e investiguen como crímenes de odio, pues actualmente muchos de ellos son tipificados como delitos comunes, ignorando el componente de discriminación estructural que los rodea.
Nombraron a quienes ya no están: Jimena, Paulina, Carla, Jesús, Isaí, Felipe, Misael, Alexia, Rocío, Gege, Vale y Charys. No son solo nombres; son historias truncadas por la violencia y el odio.
Crímenes que no son aislados: una violencia sistemática
La cercanía de estos asesinatos con las celebraciones del Pride deja al descubierto la fragilidad de las políticas públicas actuales. “Las políticas de inclusión no deben pintarse de colores una vez al año. Necesitamos acciones permanentes que protejan vidas”, exigieron voceras trans y no binaries desde el contingente.
Se subrayó que la marcha no fue de celebración, sino de exigencia urgente ante un Estado que ha sido omiso. “Estos crímenes no son hechos aislados, son parte de una estructura de odio permitida por la impunidad”, advirtieron.
¿Qué pide la comunidad LGBTIQ+?
- Que los crímenes de odio sean reconocidos legalmente y juzgados como tales.
- El fin de la impunidad y el abandono institucional ante estos casos.
- Políticas públicas reales y permanentes que garanticen seguridad, inclusión y una vida digna para las personas de la diversidad sexual y de género.
- Protección legal y medidas efectivas de prevención en todos los estados del país.
¿Qué respondió el gobierno?
La Secretaría de Gobernación, a través de sus redes sociales, afirmó estar lista para recibir a una representación de la Asamblea Nacional Trans No Binarie. Se señaló que personal de la Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia, así como del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), estaría presente para atender sus demandas.
Sin embargo, para muchas personas, la disposición institucional no basta. “Nos escuchan, pero no nos protegen. Queremos respuestas, justicia y garantías de no repetición. Queremos vivir”, dijeron durante la marcha.


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