La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, inauguró el Centro de Rehabilitación Amor al Adicto Difícil y Reincidente (CRAADYR) en Cozumel, un espacio destinado a brindar atención integral a personas que enfrentan problemas de adicción y requieren acompañamiento durante su proceso de recuperación.
El nuevo centro ofrecerá servicios médicos y psicológicos, programas de desintoxicación, alimentación y alojamiento, así como apoyo a las familias de los pacientes, con el propósito de favorecer su recuperación y fortalecer los vínculos familiares.
Durante la inauguración, la mandataria estatal destacó la importancia de contar con espacios que permitan atender a las personas que enfrentan problemas relacionados con el consumo de sustancias y ofrecerles alternativas para reconstruir su vida.
¿Qué servicios ofrecerá el centro CRAADYR en Cozumel?
El Centro de Rehabilitación Amor al Adicto Difícil y Reincidente contará con instalaciones destinadas a brindar atención especializada a personas con problemas de adicción, mediante un modelo que contempla tanto la recuperación física como el acompañamiento emocional.
Entre los servicios disponibles se encuentran la atención médica, consultas psicológicas, procesos de desintoxicación, alojamiento y alimentación para quienes ingresen al centro.
Además, se impartirán talleres de oficios y capacitación, con la finalidad de proporcionar herramientas que contribuyan a la reintegración social de los pacientes una vez que avancen en su proceso de recuperación.
El proyecto también contempla orientación y acompañamiento para las familias, al considerar que su participación representa un elemento importante durante el tratamiento de las adicciones.
Como antecedente, en abril de 2026, Mara Lezama inauguró un centro de rehabilitación en Cancún, destinado a atender a personas en situación de calle con problemas de adicción, con capacidad para 50 hombres.
¿Cómo se financió el nuevo centro de rehabilitación en Cozumel?
Durante la inauguración se informó que el proyecto recibió una inversión conjunta, cuyos recursos fueron destinados al acondicionamiento de consultorios, camas, servicios especializados y espacios para la capacitación de los pacientes.
Sin embargo, en la información difundida no se precisó el monto total de la inversión ni la capacidad de atención del nuevo centro.
La gobernadora Mara Lezama destacó la importancia de brindar apoyo a quienes enfrentan problemas de adicción y expresó su solidaridad con las personas que recibirán atención en las instalaciones.
“Este es un hogar. Y que sea de esperanza para muchos más”, afirmó la mandataria, quien también invitó a difundir la existencia del centro para que más personas puedan acercarse y solicitar ayuda.
Buscan fortalecer la recuperación y el apoyo familiar
Durante el evento, Mara Lezama estuvo acompañada por la presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa; el presidente municipal de Cozumel, José Luis Chacón, y los padrinos del centro.
La mandataria señaló que la atención a las adicciones requiere la participación de las familias, las instituciones, las organizaciones civiles y los diferentes niveles de gobierno, debido a que los procesos de recuperación necesitan acompañamiento y seguimiento.
La importancia de la atención psicológica también se refleja en el panorama regional, donde los diagnósticos de depresión aumentaron 10.2% en la península de Yucatán durante los primeros siete meses de 2026, según los registros de vigilancia epidemiológica.
Por su parte, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) establece que los centros residenciales para el tratamiento de adicciones deben cumplir con las disposiciones sanitarias vigentes y garantizar el respeto a los derechos humanos de las personas atendidas.
En Quintana Roo también se han impulsado propuestas para ampliar los servicios de salud mental y atención psicológica, como parte de las medidas para fortalecer la detección y el acompañamiento de personas que requieren apoyo especializado.
Con la apertura del CRAADYR en Cozumel, las autoridades estatales buscan ampliar las alternativas de atención para personas con problemas de adicción, mediante servicios médicos, psicológicos y de capacitación que contribuyan a su recuperación y reintegración familiar y social.




