Aunque la temporada de lluvias inició oficialmente el pasado 15 de mayo, las altas temperaturas seguirán dominando en la Península de Yucatán durante las próximas semanas.
De acuerdo con el meteorólogo Carlos Cituk, el calor más intenso de la temporada apenas comienza y podría generar afectaciones importantes en la salud de la población. El especialista explicó que hacia finales de mayo las condiciones atmosféricas favorecerán un aumento considerable de humedad, situación que elevará aún más la sensación térmica en estados como Yucatán, Quintana Roo y Campeche.
“Lo peor de la temporada de calor todavía está por venir. Mucha gente piensa que con el inicio de las lluvias el ambiente comenzará a refrescarse de inmediato, pero realmente lo que vamos a tener en los próximos días será una combinación peligrosa entre temperaturas muy altas y humedad excesiva, lo que incrementará el bochorno a niveles bastante extremos”, dijo.
Carlos Cituk mencionó que las temperaturas podrían superar fácilmente los 40 grados centígrados en varias zonas de la región, mientras que la sensación térmica podría acercarse a los 50°C durante algunos momentos del día.
Humedad aumentará el riesgo para la salud
El meteorólogo advirtió que el principal riesgo no será únicamente el calor, sino la dificultad del cuerpo para enfriarse ante los altos niveles de humedad que acompañarán a las primeras lluvias aisladas y al ingreso de ondas tropicales.
“Cuando aumenta la humedad, el cuerpo humano pierde capacidad para regular su temperatura mediante el sudor.
“Ahí es donde comienzan a incrementarse los riesgos de golpes de calor, deshidratación y complicaciones en personas vulnerables como adultos mayores, niños y quienes padecen enfermedades crónicas”, explicó.
Agregó que durante los primeros días de la semana se mantendrá un ambiente extremadamente caluroso, mientras que las lluvias previstas serán todavía dispersas y aisladas, por lo que lejos de refrescar completamente el ambiente, contribuirán a incrementar el bochorno.
“El problema es que las lluvias ligeras generan más vapor de agua en el ambiente. Entonces la población siente más sofocación, más cansancio y un calor mucho más pesado. Vamos a tener días muy incómodos antes de que las precipitaciones logren estabilizar parcialmente las temperaturas”, compartió.
Ondas tropicales traerán lluvias graduales
El meteorólogo explicó que a mediados de esta semana comenzará a sentirse el ingreso de la primera onda tropical de la temporada sobre el Caribe y el sureste mexicano, fenómeno que incrementará la nubosidad y la probabilidad de tormentas eléctricas.
Sin embargo, aclaró que estas lluvias no representarán un descenso inmediato de temperaturas, ya que el calor continuará presente durante buena parte de mayo.
“Las ondas tropicales comenzarán a activar lluvias más frecuentes, pero el calor no desaparecerá. Seguiremos viendo registros cercanos o superiores a los 40 grados, solamente que ahora acompañados de mucha más humedad. Ese es precisamente el escenario típico de esta época del año en la península”, comentó.
El especialista agregó que hacia finales de mayo y principios de junio podrían comenzar los primeros temporales importantes de lluvia, derivados de la interacción de sistemas atmosféricos sobre el Golfo de México y Centroamérica.
Piden tomar precauciones
Ante este panorama, el meteorólogo llamó a la población a extremar cuidados, especialmente durante las horas de mayor radiación solar.
“Es muy importante evitar actividades prolongadas bajo el sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, mantenerse bien hidratados, utilizar ropa ligera y no confiarse porque todavía no hemos llegado al punto más intenso de la temporada”, dijo.
También recomendó permanecer atentos a los pronósticos oficiales, ya que las lluvias más fuertes previstas para finales de mayo podrían generar encharcamientos e inundaciones en algunas zonas vulnerables del sureste mexicano.
“Estamos entrando a una etapa donde convivirán el calor extremo y las primeras lluvias importantes. La población tiene que prepararse para ambas condiciones porque el impacto puede sentirse tanto en la salud como en la movilidad y la vida diaria”.




