Una de las arterias viales más importantes del Valle de México se convirtió en un infierno. La volcadura de una pipa cargada con miles de litros de gasolina en la autopista México-Pachuca provocó un cierre total de más de 9 horas, caos vial kilométrico y una riesgosa quema controlada.
La autopista México-Pachuca, una vía crucial para millones de personas que se desplazan entre la Ciudad de México y el Estado de México, vivió una jornada de parálisis total este domingo. La volcadura de una pipa que transportaba entre 32,000 y 64,000 litros de gasolina altamente inflamable desató un operativo de emergencia que se prolongó por más de nueve horas, generando un caos monumental.
El incidente ocurrió a la altura del kilómetro 12, en la zona de la icónica estatua de «El Vigilante», en el municipio de Tlalnepantla, en una zona de curvas conocida por su peligrosidad.
Cronología de una Emergencia
El accidente, ocurrido cerca de las 14:00 horas, activó de inmediato los protocolos de emergencia. La pipa quedó volcada sobre su costado izquierdo, provocando una fuga de combustible por una de sus válvulas.
Respuesta Inmediata: Elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos de Tlalnepantla y Ecatepec, junto con Protección Civil, Guardia Nacional y policía estatal, acordonaron la zona. Su primera acción fue verter un colchón de espuma química sobre el derrame para mitigar los vapores, evitar la gasificación y reducir el riesgo de una explosión catastrófica.
Cierre Total y Caos Vial: La autopista fue cerrada en ambos sentidos, incluyendo los carriles confinados del Mexibús. Esto generó filas de automóviles de varios kilómetros y dejó varados a miles de usuarios, muchos de los cuales tuvieron que descender del transporte público y caminar para buscar rutas alternas.
Evacuación y Quema Controlada: Como medida de precaución, residentes de las unidades habitacionales cercanas fueron desalojados. Horas más tarde, personal especializado de Pemex se sumó a las labores y, ante la imposibilidad de trasvasar el combustible de forma segura, se tomó la decisión de realizar una quema controlada de aproximadamente 8,000 litros de gasolina, una maniobra de alto riesgo que se extendió hasta entrada la noche.
Afortunadamente, el conductor de la unidad resultó con lesiones menores y no se reportaron otras víctimas.
Un Solo Punto de Falla Paraliza la Megalópolis
Este incidente es un crudo recordatorio de la vulnerabilidad de la infraestructura vial del Valle de México. Un solo accidente en una arteria principal fue suficiente para paralizar la movilidad de una vasta zona, afectando a cientos de miles de personas y evidenciando la falta de alternativas viales eficientes ante una contingencia de esta magnitud.
«Atendemos en tiempo real… La vialidad permanece cerrada, toma tus precauciones. Se realizan labores de mitigación de riesgos en la zona. No se reportan personas lesionadas», comunicaba Protección Civil de Tlalnepantla a través de sus redes, mientras el caos se apoderaba de la región.
La autopista fue reabierta a la circulación pasadas las 23:00 horas, más de nueve horas después del accidente. La jornada dejó una estela de frustración entre los automovilistas y una seria reflexión sobre la seguridad en el transporte de materiales peligrosos y la resiliencia de las vías que conectan a la megalópolis.


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