El Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Chilpancingo, Guerrero, enfrenta una crisis sin precedentes. Trabajadores denunciaron hostigamiento laboral, falta de insumos básicos e instalaciones insalubres que complican sus labores y ponen en riesgo su salud. Estas condiciones han llevado a los empleados a exigir la destitución del director César Manuel Espinoza Suástegui, acusado de nepotismo y uso indebido de recursos públicos.
El pasado 24 de enero, aproximadamente 20 trabajadores protestaron frente a las instalaciones del SEMEFO, visibilizando el deterioro del servicio y su impacto en la comunidad.
Condiciones laborales: Entre el abuso y la precariedad
Los empleados describen un ambiente laboral hostil. Entre las denuncias más graves están:
- Hostigamiento laboral: Cambios arbitrarios en horarios y amenazas constantes por parte del director.
- Falta de insumos básicos: Bolsas para cadáveres y equipo de protección de baja calidad, lo que pone en peligro a los trabajadores.
- Falta de viáticos: Los gastos de transporte para levantamientos de cadáveres no se reembolsan o se retrasan.
- Ausencia de prestaciones sociales: Empleados de contrato no cuentan con acceso a servicios médicos, aguinaldo ni créditos para vivienda.
“Nos están dejando trabajar con las manos vacías”, declaró Humberto Luna, empleado encargado de levantamientos, quien denunció que las bolsas para cadáveres se rompen constantemente, exponiéndolos a riesgos sanitarios.
Instalaciones insalubres: Un peligro para la salud pública
Las instalaciones del SEMEFO han sido descritas como “peores que un rastro”. Las denuncias incluyen:
- Mal olor persistente y sangre en los pisos.
- Cámaras frigoríficas inoperantes que permiten la descomposición de cuerpos.
- Equipo obsoleto, como el Stryker para abrir cráneos, inutilizable desde hace más de un año.
- Techo en mal estado, lámparas rotas y camillas insalubres en la sala de necropsias.
Esta situación no solo afecta a los trabajadores, sino también a las investigaciones forenses y a las familias que buscan justicia para sus seres queridos.
Corrupción y uso indebido de recursos
Entre las denuncias destacan graves irregularidades administrativas:
- “Aviadores” en la nómina: Aunque solo hay 30 trabajadores activos, la nómina registra más de 100 empleados, lo que sugiere desvío de recursos.
- Uso personal de vehículos oficiales: Camionetas destinadas al traslado de cadáveres son utilizadas para fines particulares, muchas veces sin los logos oficiales para evitar supervisión.
Estas irregularidades agravan la ya difícil situación del SEMEFO, desviando recursos necesarios para mejorar las condiciones laborales e instalaciones.
Impacto en la comunidad y la justicia forense
El deterioro en el SEMEFO afecta directamente la procuración de justicia en Guerrero. La acumulación de cuerpos sin identificar —929 en el cementerio ministerial y otros 157 en Chilpancingo— refleja una crisis forense que amenaza con colapsar el sistema.
La falta de recursos también compromete la calidad de las necropsias, lo que puede resultar en pérdida de evidencia clave para la resolución de crímenes. Esto genera impunidad y revictimización para las familias que esperan respuestas.
Medidas tomadas: Una respuesta insuficiente
Hasta ahora, las autoridades han ofrecido únicamente una mesa de diálogo con los manifestantes. Sin embargo, no se han anunciado medidas concretas para atender las demandas de los trabajadores.
Por su parte, los empleados han advertido que, de no obtener soluciones, tomarán medidas más drásticas, como cerrar las unidades forenses de Chilpancingo, Iguala y Acapulco, lo que afectaría aún más la atención forense en el estado.
Organizaciones de apoyo y posibles soluciones
Aunque no se ha identificado un respaldo formal, sindicatos del sector salud, colectivos de derechos humanos y organizaciones internacionales como la CNDH o la Cruz Roja Internacional podrían intervenir para mediar en el conflicto.
Para resolver la crisis, se requiere:
- Auditorías para investigar la corrupción denunciada.
- Renovación inmediata de las instalaciones y equipos.
- Asegurar prestaciones laborales y mejorar las condiciones de trabajo.
- Transparencia en la gestión de recursos.
Conclusión: La urgencia de atender la crisis en el SEMEFO
La situación en el SEMEFO de Chilpancingo evidencia un deterioro institucional que afecta no solo a los trabajadores, sino también a la comunidad y a las familias que dependen del servicio forense para obtener justicia.
Resolver esta crisis requiere compromiso y acción inmediata por parte de las autoridades. Garantizar condiciones dignas de trabajo, combatir la corrupción y mejorar las instalaciones no solo fortalecerá el SEMEFO, sino que también reforzará la confianza en las instituciones de Guerrero.
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